El bisturí del tiempo

5 de Agosto de 2009 7:00
Por Sergio Jaén Lara

 

Y he aqui que estas alas que recuerdo remontando el vuelo, aparecen ante mi inmóviles, sostenidas por hilos invisibles como siempre imaginé, y todavía no puedo asegurar que esto que veo sea cierto.
Procuré tu derrota, ingeniando el dique que tu fluir detuviera, e inesperada mi pirríca victoria acaeció entre las láminas de este bisturí, que a ti tiempo, disecciona y almacena.
El gusto amargo del arrepentimiento abrazó un tiempo mis labios. Me preguntaba sobre mi derecho a desvirgar que único y sutil ante nuestros ojos aparece,…, derecho a cortar el vuelo de las cigüeñas e interrumpir la carrera de los zorros, a desposeer a lo visible de su momento y su lugar.
¿Debería serme permitido el escudriñar entre los límites del tiempo y la percepción?
Soy yo el que abre la veda, esa debe ser mi responsibilidad y puede que también mi pena.
Al fin y al cabo puede que todo forme parte de un sueño maravilloso y que ni el tiempo ni el movimiento existan.
Ahora lo único que lamento es no haber registrado la compañía de aquellos que amé y ya no existen, congelar sus risas, sus ademas, sus bailes, congelar su vida para que siempre me acompañen, su imagen no trascenderán mi memoria como su tacto no sobrepasó jamás mi piel.

 

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“Y he aquí que estas alas que recuerdo remontando el vuelo, aparecen ante mi inmóviles, sostenidas por hilos invisibles como siempre imaginé, y todavía no puedo asegurar que esto que veo sea cierto.

Procuré tu derrota, ingeniando el dique que tu fluir detuviera, e inesperada mi pirríca victoria acaeció entre las láminas de este bisturí, que a ti tiempo, disecciona y almacena.

El gusto amargo del arrepentimiento abrazó un tiempo mis labios. Me preguntaba sobre mi derecho a desvirgar lo  que único y sutil ante nuestros ojos aparece, el derecho a cortar el vuelo de las cigüeñas e interrumpir la carrera de los zorros, a desposeer a lo visible de su momento y su lugar.

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¿Debería serme permitido el escudriñar entre los límites del tiempo y la percepción?

Soy yo el que abre la veda, esa debe ser mi responsibilidad y puede que también mi pena.

Al fin y al cabo puede que todo forme parte de un sueño maravilloso y que ni el tiempo ni el movimiento existan.

Ahora lo único que lamento es no haber registrado la compañía de aquellos que amé y ya no existen, congelar sus risas, sus ademas, sus bailes, congelar su vida para que siempre me acompañen, su imagen no trascenderá mi memoria como su tacto no sobrepasó jamás mi piel.”

(Ottomar Anschutz inventó el obturador de cortinilla en 1882).

Reflexiones

17 de Junio de 2009 13:07
Por Eugenio Recuenco

Reflexiones

Hace un tiempo, quizás el mezclar arte contemporáneo, fotografía y moda era algo apasionante; meterse en un camino donde descubrir cuales iban a ser sus relaciones era algo excitante. Después de un tiempo, creo que todo esto se quedó en lo que tenía que quedarse, en las contradicciones típicas de nuestra sociedad.

Me condenaron, bueno, lo siguen haciendo las galerías de “arte” de este país; perdonen pero no encuentro otra manera mejor de describir lo que se expone en el 80% de las galerías sino con unas comillas para que cada uno lo adjetive como quiera o le convenga; a ser fotógrafo de moda. Es decir, que Moda como su nombre indica, era algo que no iba a resistir el paso del tiempo y que chocaba contra la intemporalidad del Arte. Resumiendo, que como yo utilizaba determinados vestidos en mis fotografías, éstas estaban condenadas a tener menos valor que otras; dicho en otras palabras, que esos vestidos o esa “moda” impedía ver lo que se contaba en la imagen. Eso a mí en ese momento me dolía mucho, porque realmente la “moda” que se veía en mis fotos me daba absolutamente lo mismo, yo quería crear imágenes y eso era una excusa. Bueno, lo que me daba y me da lo mismo es la moda del uniforme; esa que llevamos todos, todos los días y que sirve para reafirmarnos en la normalidad establecida. Esa que hace que el individuo se sienta confortable dejando de ser individuo. Y casi, por ese motivo, me quedé sin alternativa ni libertad para vestirme como quería, porque en el otro lado intentando luchar contra esto aparece otro uniforme, el del “artista” que quiere demostrar algo sin abrir la boca, que se diferencie bien del resto.

La moda, excepto determinados casos, hoy es aburrida y sobre todo rentable; como la sociedad en general. Me dijeron una vez con mucho acierto que hoy en día la gente muere a los 30 años y se la entierra a los 70.
Así, en este panorama la fotografía, la moda y el Arte se mezclan por interés. Ellas intentando ser reconocidas como arte a toda costa; el otro, dándole lo mismo la calidad con tal de ofrecer a compradores lo que demandan. Creo que por primera vez el Arte o el mundo del arte ha descendido de tal manera su nivel, que persigue a la sociedad; se adapta y se vende a ella. Ya ha dejado de ser la punta de lanza a seguir.

El Arte se ha convertido en moda; y por lo tanto,¿ porqué la Moda va a seguir dejando de ser Arte?

Algunos museos exhiben piezas y vestidos que para mí son Arte. Solo espero que esas galerías que me rechazaban por ser fotógrafo de moda, aunque ellas estén sujetas a la moda del arte; que es como decoración pero de un poco mas de nivel ;no se pongan como locas a presentar moda, porque si no, corremos el riesgo cuando paseemos por nuestras ciudades de no saber si lo que tenemos ante nuestras narices es galería, tienda de ropa o tienda de decoración; que por estilo están muy próximas. Muchas veces lo mejor de allí son los espacios; y más ahora que se vende por centímetro cuadrado; por metro cuadrado en el caso de las fotografías que son mas fáciles de reproducir; y por minutos en los videoartes; que ahora dejar la cámara fija es muy barato. ¿matarán estos videos y Youtube el cine?

Eugenio  Recuenco - eugeniorecuenco.com

PHOTOESPAÑA

11 de Junio de 2009 7:30
Por Sergio Jaén Lara

 

(William Eggleston (R))

William Eggleston (R)

Amanece y antes de que la luz sorprenda al asfalto ya estoy degustando una pulguita jamonera. Rodeado de corbatas sobrias y maletines vacíos de ilusiones, la barra abre un hueco a la esperanza y a la belleza de una melena roja que se sabe salvaje, ahora atrapada en un traje chaqueta.

Pateo las calles de este Madrid que adoro y que parece detestarme, que me expulsa de sus calles, que me enseña sus fauces de tierra y hormigón, que me obliga a ser veloz y a deambular en su laberinto improvisado de pasarelas y suelos falsos.

Los obreros de alma fluorescente recitan poemas vestidos de piropos al compás que marca el caminar de las caderas indolentes. La luz escapa ya, cerril, a sus límites  y ciega al que ose abandonar la lectura detenida del camino.

Y es entonces que me percato de que un apache con cara de suizo lleva tiempo siguiéndome, revelando su presencia en las esquinas y paradas de autobús, y corro, corro y me refugio en las catacumbas de la urbe, sin fé en la huida, para descubrir que bajo el asfalto, vive Eggleston.

——————————

Cabritos culturetas,

pedantes,

gafapastas que escuchan a Mecano en la soledad,

artistas, 

manipuladores de realidades,

galeristas-amiguistas, ¿algo mas bello que la amistad?

amantes de lo exiguo, de lo oculto en lo obvio,

enemigos de los foros virtuales (porque la teta que es virtual, ni es teta ni es ná),

voluntarios de camiseta rockera y bambas de skate,

adoradores de Ballen,

enemigos de la mella,

rescatadores de la cámara de su abuelo,

ni son todos los que están, ni están todos los que son, ¡Y que mas dá!

¡PHOTOESPAÑA!

¡Te  amo, de no existir tu invención sería obligatoria!

El tiempo que no existe

3 de Mayo de 2009 11:21
Por Emilio Hernández

Tiempo

Probablemente el tiempo es una de las variables más importantes en fotografía. Todo lo que tratamos de reflejar en una imagen ocurre en un momento determinado. Puede ser apenas un instante o un tiempo más prolongado; todo depende de nuestras intenciones. Hacemos click y recogemos los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor. Grabamos quizás el presente para convertirlo en pasado. Creemos que hemos atrapado una porción del tiempo pero nos estamos equivocando. No tenemos tanto poder.

El tiempo es una invención del ser humano. Es la manera en la que hemos querido ordenar los sucesos de nuestra vida. Sin esos sucesos, el tiempo no existe. Hemos escogido el giro completo de nuestro planeta para asignar el concepto de día a un movimiento. Si esa traslación de la Tierra no existiese, habríamos buscado otro patrón de medida. La colocación espacial de nuestras percepciones nos da la ilusión de que estamos viendo pasar el tiempo. De hecho se podría decir que sin sensaciones o pensamientos, no somos capaces de identificar tiempo alguno. Seguir leyendo »

En la media

26 de Marzo de 2009 7:30
Por Sergio Jaén Lara

 

(Lee Friedlander (C). New York City 1966.

(Lee Friedlander (c). New York City 1966)

 

Hablaré hoy de un extraño rito que acontece dos (o cuatro, no me acuerdo) días al mes en la agrupación fotográfica a la que pertenezco. Este rito llamado  EL MENSUAL propone la muestra, por cualquier participante de forma voluntaria, de un número de fotografías de las cuales el “pueblo soberano”, de forma democrática, elegirá una para engrosar el plantel de una futura exposición.
(Dejaré para otro día el plantear si el número de exposiciones fotográficas es excesivo y de Juanito se ha pasado a Don Juan.)
Se acerca el fotógrafo con su carpeta bajo el hombro hacia el atril y allí cuidadosamente deposita sus copias, normalmente con  passepartouts reciclados (para que las dimensiones de la foto acepten al marco y no al revés, primero fué el marco y luego la copia), el orden es importante, la orientación mas, dimensiones consonantes, apaisadas con apaisadas, verticales con  verticales, no mezclar blanco y negro y color,… Seguir leyendo »

Aprendiendo a escribir, otra vez, otra …

9 de Marzo de 2009 7:00
Por Sergio Jaén Lara

 

Copyright Ralph Gibson

Expuestos de forma cruel y constante ante una nueva promesa de cuadrar el círculo, ante la resolución de problemas que ni siquera sabíamos que lo eran y que ahora nos parecen horribles e insoportables.

Marionetas en manos de un mercado que crea, a un vertiginoso ritmo, supuestas mejoras y estrategias para su venta, que apuntan al sentimiento de posesión, de innovación del ser humano. Estar a la última, como si eso dependiera de los medios y no de las mentes, ahí es donde atacan de forma impía, creando nuevas necesidades, haciendo que algo parezca imprescindible cuando no lo es. Seguir leyendo »

Documentalismo Hoy (III)

18 de Febrero de 2009 7:00
Por Sergio Jaén Lara

(Julián Barón. La Mancha, 2008.

(Julián Barón. La Mancha, 2008)

Para Julián Barón hacer fotos debe de ser algo muy fácil, una actividad fluida y debe ser así por la manera en la que consuma sus capturas, por la manera en la que complica lo sencillo y encuentra detalles en lo habitual. Los detalles, los detalles lo son todo, lo inundan todo; son los que hacen que fotografías en apariencia sencillas nos sumerjan en un ambiente, los que describen la luz que en una tierra brilla, son los que me hacen querer saber que existe detrás de una cortina blindada de rojo.

JULIÁN BARÓN.

Castellón, 1978. Fotógrafo. Coordinador de la Escuela Blankpaper en Castellón. Profesor de Fotografía Documental.

http://www.julianbaron.com

¿Qué supone para ti el documentalismo?

¿Documentalismo? Creo que este término es una forma más de intentar clasificar todo lo que el ser humano tiene en sus manos. Parece ser que clasificándolo todo, somos y tenemos mejor conocimiento sobre los temas. ¿No sé por que?
Sin duda una fotografía o un proyecto fotográfico (reportaje, ensayo…) debe de generar una reflexión, sino da igual que sea documental, artística, foto periodística, de autor… y otros mil millones de clasificaciones mas.
No me gusta clasificar. La fotografía es fotografía, y toda tiene un sentido y una vía de escape hacia el espectador, que debe reflexionar también acerca del mensaje que se le transmite.

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Documentalismo Hoy

4 de Febrero de 2009 7:00
Por Sergio Jaén Lara

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” Reportaje documentado sobre un tema en concreto, que ha sido planteado como un proyecto a largo plazo y no necesariamente a acontecimientos actuales. La selección de temas, la presencia subjetiva y la dedicación del fotógrafo contribuyen a la eficacia del proyecto.”
Arianna Rinaldo, Magazine Ojo de Pez, 02.

(Esta definición me parece perfecta salvo por la omisión de la fotografía de viaje con vocación documental, los “journeys“)

El término documento o documental fué acuñado por el cine para designar un tipo de trabajo no basado en la ficción o la fantasía sino en sucesos o hechos, ilustrados sin unas reglas fijas y con la utilización de todas las herramientas de expresión posibles.
Posteriormente fué acogido este término por la fotografía, con el mismo sentido, siendo visto desde la distancia por la mayoría de fotógrafos y considerada durante mucho tiempo como la hermana pequeña de la fotografía “fine art”, como hermanastra de las fotografía “que se hace”.

Transcurre el tiempo hasta la aparición necesaria de una primera crisis documental. necesaria digo debido al uso reiterado de una misma temática, y de la misma forma de mostrarla. Unido esto también al abuso del blanco y negro y de un formato cinematográfico casi impuesto. El fotógrafo se revela contra unos contenidos faltos de originalidad, excesivamente trillados y sobrios; y apuesta a su vez por el uso del color y por toda clase de formatos (se rescata el gran formato). Seguir leyendo »

El sentido vero

10 de Enero de 2009 8:10
Por Sergio Jaén Lara

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Imaginemos la habitación de un hospital, uno cualquiera, uno de esos encargados con el fin de la tristeza, enmarcados en gris.
Un hombre joven que se sabe muerto alterna las horas en las que no dormita entre el ejercicio de la mirada a través de la ventana y el dolor.
A escasos metros de allí , en el edificio donde se suelen repartir las alegrías, hace unas horas que nació un bebé, uno precioso, un bebé hermoso de cuatro kilos, la piel rosada y la cabeza llena de pelo, uno de esos pocos a salvo de los comentarios de marujas malcaradas.
Estas dos historias, estos dos momentos tan diferentes que conviven en el tiempo se entrelazan mas allá. El abuelo está muriendo y el nieto nace, un abuelo nervioso por saber como va todo,  si su nuera está  bien y ha sufrido lo justo, si su nieto nació sano, por saber si  es llorón, si es rubio y fuerte como él.
Y ese nexo lo encontramos en una abuela que recorre apresurada los pasillos plagados de padres risueños, pasa por delante de la cafetería con insoportable olor a fritos y café malo, con una carpeta entre los brazos mirando hacia adelante para no ver ahora a los que vienen a despedir lo que mas querían, a los hijos que creen que su padre o su madre, está preparándose para viajar a un cielo que no imaginan.
Tantea el pomo que abre la tumba y forzando la sonrisa entra, apretando los dientes para no llorar al ver lo que queda del gigantón que fué. Con cuidado extrae de la carpeta una fotografía que nuestro hombre recoge  para su escrutinio pausado, disfrutando sin disimulo los detalles que le ofrece.
Aquel será su único contacto con su nieto, nunca lo verá, no tendrá tiempo.

Dejemos de imaginar entonces, por que lo que aquí se cuenta no hace mucho ocurrió.

Una ventana a otro mundo

14 de Diciembre de 2008 18:39
Por Emilio Hernández

Cogemos la fotografía y observamos una parte de ese otro mundo que existió. A la izquierda y a la derecha había mucho más. Arriba y abajo no sabemos qué fue lo que no se mostró pero conseguimos imaginarlo. El encuadre nos enseña una pequeña parte de lo que hubo pero también nos sugiere lo que no vimos. El fotógrafo nos empuja a través de su imagen para “tropezarnos” con aquello que le llamó la atención. Pero podemos ver más, mucho más.

Cuando leemos un libro nuestra imaginación crea la escena, completa la descripción física del personaje y proporciona la interminable colección de detalles que “suceden” en ese momento preciso que el autor describe. Con el fotograma hacemos lo mismo: vemos, observamos, imaginamos y construimos la realidad a la que nos estamos asomando. El fotógrafo ha creado una mensajera, es el padre de la fotografía. Y esa mensajera es tan rápida y tan eficiente que en apenas un instante nos regala un mensaje. Esa imagen no es el fin de la comunicación entre fotógrafo y observador; ni siquiera es el objetivo que persigue el autor. Es el libro que debemos leer; es la canción que debemos escuchar, en definitiva, es la ventana que debemos abrir para asomarnos y ver.

Muchas veces pienso que la fotografía es una pieza de un inmenso puzzle. No es ni la pieza más importante ni la menos necesaria. Es exactamente igual que las restantes 999 que completan el mosaico. Una pieza más que recoge un significado concreto de un mensaje global, inmenso y maravilloso que nos toca descubrir.

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