De la sinceridad en el mensaje.

13 de Febrero de 2008 7:00
Por Sergio Jaén Lara

bigblonde.jpg

Mucho se ha hablado ya de la forma en la que la fotografía interpreta la realidad. Encuadrar es valorar, encuadrar es enseñar aquello que deseamos mostrar, esconder el resto; rescatar lo bello, ocultar lo feo o viceversea. El desmentir a la fotografía como muestra de la realidad ha servido de objeto para el trabajo de fotógrafos como por ejemplo Joan Fontcuberta, que en su obra nos enseña que la fotografía ha dejado de representar la realidad, que debemos desembarazarnos de esa idea, para algunos esto supondrá una suerte, para otros una pérdida irreparable. Si bien esto no es nuevo, siempre ocurrió, sólo hay que recordar los carteles propagandísticos de la Rusia comunista (entre otros muchos ejemplos).

Esta entrada me sirve para presentar el trabajo de Pep Bonet. Recuerdo como conocí su excelente obra, navegando hace tiempo por el océano de información que supone internet. Existía un enlace que muchas páginas compartían y me aventuré a visitarlo; el resto es fácil de adivinar, magníficas fotografías, magníficos reportajes, un estilo propio, compromiso, dedicación,…

No fué hasta hace unos meses que un amigo me propuso volver a ver su trabajo, pero esta vez visualizando uno de los vídeos ( “looking for the light”) que aparece en su web. Tardé en darme cuenta de lo que esta persona trataba (mi lentitud habitual), pero luego lo comprendí de forma cristalina: ¡los niños estaban riendo! Aquello supuso un duro golpe para mi, pasé mucho tiempo pensando al respecto, me recuerdo indignado, engañado, nervioso. Con los días comprendí de que el fotógrafo simplemente había hecho uso de una de las capacidades de la fotografía, de uno de sus poderes, hizo uso de su capacidad para elegir el mensaje. Aquellos niños eran ciegos, huérfanos, minusválidos ya en su tierna infancia; pero no eran infelices, reían, jugaban, sobrevivían, lo cual suponía un acto sublime, un canto a la vida. Sin embargo las fotografías de aquel reportaje eran tristes, oscuras, tétricas, desesperanzadoras ,(perfectas); reflejaban dolor e infelicidad.

El autor pudo elegir entre lo objetivo (¿y quien sabe que es eso?) y lo subjetivo. Seguramente los retrató como unos seres infelices porque realmente lo son, o por lo menos él lo cree así. Como adultos quedamos absorbidos por el miedo, realizamos apreciaciones que los niños, para su suerte, no pueden realizar. Son niños, no tienen tiempo de preocuparse, puede que no tengan conciencia todavía de lo que les ha ocurrido.

¿Cuando sería sincero el autor? ¿Expresando lo que ve, como él lo siente, o como lo sienten los demás?
Seguramente si yo tuviera que apoyar una causa, optaría por retratar la escena de una forma trágica; nadie ayuda al que está alegre.

P.D.Para que no quede duda alguna, quiero afirmar mi total admiración por este autor, si bien me he servido de su trabajo para hablar de la sinceridad en fotografía.

Fotografía. Bigblonde (CC)

2 Comentarios a De la sinceridad en el mensaje.

  1. Yo al menos tengo la sensación de que en este momento estamos [b]tan al principio y tan dentro[/b] (los que fotografiamos especialmente), que se me hace difícil pensar en la fotografía como a “vista de pájaro”, con la distancia necesaria para saber de qué demonios hablamos en realidad.

    Por decir a bote pronto algo que me parece meridianamente claro, señalaría que la ruptura entre la huella del referente y la fotografía es cada día mas palpable. Que las fotografías no representan la realidad, desde luego, pero que, cada vez mas, la anteceden, la “procuran”, la proponen con mucho acierto… como si el Hecho Fotográfico fuera una suerte de oráculo vinculante que todos invocamos con mas inconsciencia que voluntad.

    No es mala cosa pensar que los “futuros posibles” entonces, estarán seguramente ligados al cómo y qué imágenes “propongamos”,pero admitir esto es también reconocer que quienes tengan el “poder” de crear corrientes, flujos lo suficientemente fuertes de imágenes, también tendrán de algún modo las llaves del futuro, de la realidad.
    [b]
    No representamos la realidad en la imágenes; al contrario creamos imágenes para poder vivir las realidades que proponen.[/b]

    Esto parece distanciarnos –es importante– de la realidad como un proceso textual, histórico como lo ha sido hasta ahora, para colocarnos mucho mas del lado del conjuro y de la magia en el sentido antropológico de estos términos.

    Bueno, elucubraciones calenturientas aparte, mi admiración por el trabajo que estáis haciendo aquí…es muy bueno.

    Un saludo a todos!

  2. Te recomiendo la obra de Marco Antonio Cruz.. fotografo mexicano.. sobre todo la serie Ciegos http://www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/cruz2/indexsp.html

He leído y acepto las Condiciones de Participación (obligatorio).