Pintando con rotus de colores.

24 de Abril de 2008 15:33
Por Sergio Jaén Lara

Llegó Mireia aquel día a clase nerviosa, guardando algo bajo su brazo. Al llegar a su pupitre depositó suavemente una caja de cartón con vivos colores en la tapa. No eran témperas, no eran lapiceros,…, nos agolpábamos alrededor esperando que se dispusiera a abrirla, para conocer su contenido. ¡Rotuladores! ¿Para qué servían los rotuladores? Eran como las ceras o los lapiceros, pero de colores mas vivos, de trazos mas definidos, en definitiva, infinitamente mas chulos. Tras dos días de protagonismo, la caja se fue acogida en el abismo del pupitre de su dueña.

Tengo la impresión cuando acudo a charlas, cursos de edición, o simplemente al recorrer las galerías con las que aficionados adornan bares, mercados y pasillos; que voy en uno de los pocos vehículos que circulan en sentido contrario.

Estilos Dragan, pintar con luz, paisajes adornados con halos, rostros arrugados a propósito, ojos iluminados y excesivamente enfocados,…

Hablas, preguntas, te interesas por el sentido de aquel despropósito (cosa que piensas y no dices, por respeto) y te responden: “Es que es arte”. ¿Es eso arte? Ya escribí aqui sobre la que creo que es una buena definición de arte y tengo la impresión, de que la peña anda un poco confundida (si no lo estoy yo). Creer que la manipulación no sutil y la emulación de métodos de pintura (Corel Painter ha llegado a la fotografía) transforma sus fotografías de forma automática en arte, me parece una pretensión que me hace huir a partir de ahora de todo lo que se adjetivice como artístico. Excelentes capturas son tratadas hasta la extenuación, bajo la excusa de tratar de reflejar como el “fotógrafo” vivió o sintió aquel momento.

Irremediablemente debo recordar la lapidaria frase que Publio Serrano Cordón profirió hace escasos días: “Los que quieran ser artistas, que dejen las cámaras, porque estamos hablando de otra cosa”.

Las posibilidades de edición son extraordinarias, pero en este paraíso de posibilidades, la mayoría han optado por esquilmar el manzano prohibido. Ya habló un compañero aquí sobre el efectismo preponderante en la fotografía actual, efectismo que es pan para hoy y hambre para mañana. La denominación de fotógrafo, no necesita el complemento de artista, en tan alta consideración tengo esta palabra (fotógrafo) que el dotarla de apellidos la denigra y desvirtúa. Documentalistas, artistas, paisajistas,…, sin apellidos, por favor.

Fotógrafo es aquel que utiliza herramientas que le son propias, ¿y lo son los editores gráficos? Considero que lo único que permite la aceptación de una herramienta es el convenio y la costumbre, por lo tanto deben serlo. Sin embargo no creo que deban serlo todas sus herramientas, sobre todo aquellas que no se encargan de la luz. Algunos comprarán dentro de poco clonadoras en lugar de cámaras. Igual deberíamos prohibirla al igual que se prohíbe la clonación genética.

Conozco en cercanía el trabajo de amigos, antes pintores, que ahora pintan fotografías en el ordenador para calmar sus ansias artísticas. Incluso concluyen que una captura ajena se convierte en propia después de su manipulación; cosa gravísima, y ya estoy viendo casos de fotos robadas, tratadas por el ladrón e incluso presentadas posteriormente a concursos. Tengo la impresión que lo único que han descubierto es a pintar con rotus de colores; el tiempo les deparará el olvido menos honroso, aunque el presente les conceda la lo fácil.

Lo anterior pretendía ser la totalidad de post, pero estaría inacabado si no contara algo ocurrido recientemente. Debía presentar dos fotografías para una exposición colectiva, y una de ellas resultó elegida para adornar la invitación (sin mérito, intervino el azar). Dicha fotografía ha sido culpada de ser una imagen totalmente infográfica creada por mi. Se trata de una imagen en la que expuse para el fondo y apliqué un flash de relleno muy potente que lavó las texturas de los objetos principales. Posteriormente comprobé que el ruido era insoportable (vendí mi cámara posteriormente) y apliqué un filtro antiruido, creía que de manera adecuada. Ahora el acusador es acusado, y de manera creo que excesivamente vehemente. Después de callar y soportar burdos y exagerados retoques ajenos, debo ahora soportar acusaciones de estafa. Todo esto acabaría con la presentación del archivo raw, pero creo que esto supondría una bajada intolerable de pantalones; prefiero que piensen que se me ha ido la mano, pintando con rotuladores.

10 Comentarios a Pintando con rotus de colores.

  1. Una cosa es el uso y otra el abuso, pero es que la tentación de “abusar” teniendo el Photoshop a mano es muy grande, creo que a todos, en aquellos gozosos años pre-digitales sin Photoshop, nos ha gustado “jugar” en el laboratorio, las posibilidades eran mucho menores, además de más caras, laboriosas y por supuesto impensables sin ciertos conocimientos técnicos, pero también mucho más satisfactorias.
    Hoy en día es muy fácil “jugar” sentaditos/as frente a nuestro monitor, aplicando filtros, ajustes, mascaras, añadiendo capas, usando plugings, programando acciones y sabe Dios que más para “fabricar” esa foto imposible, además, si no nos gusta el resultado no necesitamos empezar desde el principio, tan solo ctrl+alt-z y listo, a probar otra cosa que nos sale gratis.
    Creo que uno de los problemas es dejar de “pensar como un fotógrafo” y actuar como “photoshoperos”.
    Otra cosa es la utilización por sistema de imágenes ajenas, algo muy habitual en el arte contemporáneo, que puede ser demostrativo de una notable falta de creatividad.
    Y que conste que desde hace unos 6 años uso el Photoshop de manera habitual, al principio escaneando mis imágenes realizadas analogicamente y desde hace un par de años las conseguidas con la D200, pero cuando hago fotos sigo pensando del mismo modo que antes del Photoshop, busco la combinación de luz, sombra y figura que quiero y disparo, salvo los ajustes típicos que se harían en un laboratorio, no suelo usar mucho más del Photoshop, aunque reconozco que en ocasiones “juego” é incluso me gusta el resultado, pero sigo estando más satisfecho de esas imágenes que pasan por el Photoshop para ajustar el tamaño y la resolución sin llegar a conocer lo que una capa ó un filtro.

    Un saludo.

  2. Tampoco creo que debamos llegar al extremo de sentirnos en la obligación de pedir disculpas por usar photoshop. Hay que ser conscientes de las limitaciones propias del equipo digital, al menos del equipo digital de gama media y el llamado revelado digital y posprocesado se hace paso obligado.

    Con respecto a los artistas digitales que surgen cual champiñones, pues sí, hay mucho mamarracho suelto, pero quizá debamos ver el vaso medio lleno y alegrarnos de que la gente tenga necesidad de expresar su vena creativa, aunque algunos lo que tengan sean varices.

    Y me parece fantástico que cada uno pueda expresarse con los medios que crea conveniente. Lo que no estoy tan de acuerdo es con que se mire con cierto desaire, como por encima del hombro, a la producción más digital.

    Porque al fin y al cabo lo que cuenta es la imagen y si estamos delante de una que nos emocione, está muy feo esperar para aplaudir a saber si esos fantásticos colores se han conseguido con un filtro hoya o con imágenes > ajustes > photo filter.

    Saludos

  3. Tampoco es necesario un filtro Hoya para conseguir colores fantásticos. Menos photoshop o cualquier otro programa. Fotografiar es una cosa, aun empleando photoshop con mesura, y photoshopizar otra muy distinta. Ninguna utilización de cualquier técnica tiene en si la capacidad de crear imágenes potentes. Pero si que sobredosis técnicas son bastante capaces de joder la marrana de algo en principio interesante. Lo que no vale es que la superedición por si misma cree algo emocionante, casi siempre funciona a contrario.

    Salud y saludos.

  4. Leí con verdadera fruición tu post “Hacer mutis por el FORO”, y me quedé con ganas de más. De poder leer cosas así más a menudo. Así que me ha encantado encontrarme con “Pintando con rots de colores”. No puedo estar más de acuerdo.
    En su momento, en los inicios, también fui presa de foros y páginas de descargas de acciones, plugins,…
    Ahora prefiero pensar de entrada en qué quiero contar con cada foto y tratar de conseguirlo de la forma más natural. Software de edición, sí, pero como herramienta, no como fin. A la manera del laboratorio tradicional, vaya, sin grandes artificios.
    Creo que la sinceridad y la honestidad en el procesado son importantes, al menos para uno mismo.
    Un saludo.

  5. Ya sabes lo de acuerdo que estoy contigo Sergio. Cuando leo “Mi primer HDR” en el título de una foto me pongo a temblar como tú. Bueno me ponía, ahora directamente no abro la foto; o como quiera llamarse el engendro. Cuando un supuesto veterano de la fotografía analógica (habría que ver cuántos negativos ha revelado en realidad en su casa pero bueno) me viene con la milonga de que todo lo que se hace con Photoshop y algunos tachamos de sobreprocesado ya se hacía antes, en el cuarto oscuro, siempre le tengo que repetir que no, que las limitaciones que existían antes no existen ni de lejos ahora, y por lo tanto lo que se hacía antes no es lo mismo que se hace ahora donde cualquiera con un ordenador y siguiendo los pasos de un tutorial de Photoshop puede convertir una foto en “arte”.

    Como ya te dije no le veo salida a todo esto. Como recién llegado a la fotografía, me da una paradójica lástima ver en qué se está convirtiendo la misma.

    Solo nos queda escoger. Elegir qué vemos y qué desechamos, y qué compartimos y con quién. No ganaremos fotos de la semana en los foros, pero por lo menos nos dejarán de salir granos con tanta excavadora melladista y ojos de la niña del Exorcista.

    PD: por cierto, sigo esperando mi foto química firmada por ti… :)

  6. pienso que una de las claves es saber utilizar la tecnica: por una parte con un control, por otra con una “motivacion”.

    si hablamos de un tratamiento digital, el que sabe, llega y se nota…
    el que prueba, llega, pero se nota que prueba…

    yo no me preocupo por los que prueban, me atraen los que controlan, porque son los que puedes sacar provecho y sacan provecho de una tecnica en cuestion…

    el fin es estimular nuestros sentidos,
    segun el medio, saciarlos…

    saludos

  7. Considerando la verdad que hay en el post y en cada uno de los comentarios, me gustaría añadir que los nuevos canales de información, que permiten que cada persona, prácticamente, pueda tener un diario en la red publicitando sus trabajos, hace aflorar obras y artistas que antes, por la estrechez de los canales habituales, nunca hubieran sido conocidos ni, me atrevo a añadir, aplaudidos.

  8. No son lo que llamas nuevos canales de información los que prometen poder ver fotos, muchas fotos. Más bien al contrario, la foto digital es necesaria para que se hayan desarrollado esos canales. Sin foto internet no sería posible, la red todo letras como en los inicios evidentemente no sería lo mismo desde cualquier punto de vista que se mire. Internet, la blogoforosfera no están diseñados para ver y que afloren esos artistas y artes sino que estos son fundamentales para que la red de redes exista. No somos los jugadores, mas bien los juguetes, los rotus de Mireia. Por cada cosa, obra o artista digno de verse se incrementa exponencialmente el ruido y la basura que nos toca ver. Demasiados aplausos demasiadas palmaditas en la chepa. Demasiadas fotos propician ver demasiadas malas fotos, no lo contrario.

    Salud y saludos.

  9. Y yo que pensaba que cada vez que postprocesas una foto Dios mata a un gatito, a ver si revelar una foto puede hacerse también por medios digitales. Sorpresa con ese final de post en este blog.

  10. Yo creo que el problema está en una falta de criterio fotográfico.
    Guillermo habla de títulos con HDR… Cuando ves un título de “busco libro de fotografía”, ¿qué viene después?
    Ya te lo digo yo. Buscan un manual para hacer fotos como tal o pascual… YA!
    Lo mismo pasa con internet. El uso que el aficionado medio a la fotografía hace de la red responde a necesidades efectistas rápidas y estas, por lo general, responden a modas recientes.
    Es algo más complejo de lo que se cree.
    Mi hija tiene tres años y ya sabe un montón de letras sueltas. Sólo las conoce en papel, si le pregunto cuantas A tiene la palabra mamá, sin verla escrita, no tiene ni idea. Lo que cuenta es que a final de curso sepa las vocales, del 0 al 10 y cuatro cosas más.
    Así, lo más fácil es que quieras aprender a correr antes de aprender a andar bien.

    Un saludo.

He leído y acepto las Condiciones de Participación (obligatorio).