La hipocresía del éxito
2 de Julio de 2008 16:51
Por Emilio Hernández
En los ambientes fotográficos se dan las mismas circunstancias que en la sociedad actual. No íbamos nosotros a ser menos.
Para triunfar en fotografía (y prácticamente en cualquier otra actividad artística) se deben aceptar las recompensas que la sociedad dicta, marca y entrega. Estas recompensas podemos entenderlas como el reconocimiento del trabajo realizado, el premio a una fotografía en concreto o simplemente la fama y la popularidad. Es imposible tener éxito en fotografía si nadie respalda y aprueba tu trabajo. Muy difícil si no has ganado ningún premio de más o menos renombre. Y complicado si apenas eres conocido más allá de tu barrio.
Es muy probable que cada uno de nosotros tengamos un concepto muy distinto de lo que es fracasar y no nos pongamos nunca de acuerdo en determinar cuándo podemos considerarnos unos fracasados en fotografía. Pero, curiosamente, será quizás más sencillo que lleguemos a un consenso en la definición de éxito fotográfico. Esto tiene mucho que ver con la individualidad del fracaso y la colectividad del triunfo. Puedo fracasar yo solito en la sombra pero “es imposible” tener éxito sin la mediación de la masa.
¿Por qué grandes artistas no han sido reconocidos en vida y ha tenido que ser después de su muerte cuando su obra recibe el aplauso de la masa? En muchos casos porque esa persona vivía al margen de los deseos ajenos y era autosuficiente con sus propias recompensas. De ahí los homenajes después de fallecido el artista, las reposiciones, el mito y la leyenda. El muerto ya no se puede defender de la masa y ahí es donde la sociedad hipócrita actúa.
Triunfar es tener éxito, salir victorioso. Éxito viene del latín exitus que significa salida y según el RAE es el resultado feliz de un negocio o una actuación. Éxito y triunfo parecen pues conceptos destinados a la competición y, lo que es peor aún, a la finalización de un camino.
Decía Freud que la civilización se construye sobre la represión de los deseos individuales. No parece compatible el éxito personal con el profesional o público si ambos no se sustentan sobre las mismas bases de aceptación.
Existe una situación intermedia en la que se puede vivir muy bien de la fotografía (ganar dinero de la cesión de derechos de reproducción de imágenes) y ser un auténtico desconocido en los círculos fotográficos y por supuesto en el resto del mundo.
Creo que ya os lo dije en otra ocasion, me encantan las reflexiones que publicais ;) Muy interesantes.
Salu2
Tener más éxito (en el sentido del reconocimiento) no significa, ni de lejos, ser el mejor en lo que uno hace.
De hecho normalmente van en dirección opuesta.
Pasa lo mismo con los concursos de fotografía, no siempre la mejor foto es la ganadora, es más casi nunca. Tuve la suerte de ganar alguno y he podido comprobar que algunas fotos eran bastante mejores, así que humildad y honestidad ante todo.
Todos tenemos en la mente los nombres de fotógrafos que han conseguido éxito y popularidad con su trabajo y en muchas ocasiones se asocia la profesión con estas referencias, como si el fracaso fuera inevitable para aquel que no publique en el National o trabaje para una gran agencia. Me parece un error. Quiero que mi éxito empiece y termine en mi mismo, haciendo lo que me gusta y disfrutando con ello.
Estoy de acuerdo con lo expuesto por fotolisis, no hay que obsesionarse con el exito, y el reconocimiento publico, la fotografía es un medio de expresión y mostramos nuestro mundo atraves de ella, esa debe de ser la filosofia, lo demas es sufrir. Diferente es si te ganas la vida con la fotografia pues tu supervivencia dependera de la consideración de los demas, y si tienes exito pues supongo que ira aparejado con mas ingresos.
Una interesante reflexión amigo. El éxito social o comercial debería de ser parte de la labor de un fotógrafo, pero no siempre es así.
Si puntualizamos el tema profesional deberíamos de matizar dos tipos de fotógrafos muy diferentes. Por un lado el creativo, cercano sin duda al artista incomprendido en la mayoría de sus actos, al no entendérsele su obra y su propósito. Después tenemos al fotógrafo clásico, que vive de sus reportajes, fotos de estudio, bodas y demás.
Quizás el que busque el éxito y el reconocimiento, se aleja del clásico. Y eso hace que sus trabajos no siempre sean catalogados como obras artísticas. Al menos eso es lo que pienso.
Un abrazo
Hombre, menos lágrimas: el éxito es también el manejo de la hipocresía, propia y ajena, y sobre todo la capacidad para adaptarse, para entender que el mundo no es como quisiéramos o como lo configuramos en nuestra infancia o adolescencia.
EL éxito es una forma de madurez, indudablemente.
Emilio, a tu reflexión yo quiero añadir que si bien la fotografia artística es lo que a casi todos nos mueve en este mundo, muchos de nosotros vivimos de la fotografia digamos del “dia a dia”,a mi me da para vivir aceptablemente, ademas de ser mi propio jefe y me deja tiempo libre para dedicarme a lo que de verdad me importa, que es mi fotografia personal. Otra cosa : Muchos trabajos que al principio pueden paracer demasiado prosaicos al final terminan siendo muy placenteros al aplicar esa visión personal. Saludos !
[...] El impacto de los posts, Zawinski’s Law, Supercarteles, cómo construir una bobina de Tesla, La hipocresía del éxito, jwz.org, El caso PLoS y la guerra del acceso abierto en [...]
“éxito” “fracasar” ………….?
que me importan a mi las masas? yo nunca he he ganado un premio, como voy a ganar un premio se no participo en ningún lado…?
el gusto de las masas es “mainstream”, como dicen: “es lo que se lleva”, que es que se lleva? los últimos nike? pues bien, que lo lleven, no me importa mucho, lo de los premios, lo de las masas. abrir revistas, prensa diaria y mirad el nivel de fotografía que se publica: basura.
un fotógrafo que se dirige por el gusto de la sociedad esta perdido, no tiene gusto propio. es un herramienta de su entorno…..
yo trabajo para mi mismo, yo hago click para mi alma, para mi bien estar, para mi mente… no llevo la cámara para otros.
saludos Stefan
Bienvenido Stefan, no se puede decir mejor ni mas claro.
hola Sergio, interesante blog teneis aqui ;) gracias.
El arte-masa no es más que la aburguesamiento del mismo y esto conduce el anquilosamiento de sus formas, a la falta de proyecto, a la falta de iniciativa para expresarnos a través de él. Aún así habría que distinguir del artista (el que puede) y el profesional (el que debe)