Cita 004
16 de Enero de 2008 13:19
Por Sergio de la Torre
Una fotografía no se toma, se hace
Ansel Adams (1902-1984) Fotógrafo estadounidense
Uno de los más grandes fotógrafos de la historia y consumado maestro de la fotografía de blanco y negro referencial.
Sempiterno mito de la fotografía de paisaje.
La influencia de Ansel Adams fue y sigue siendo enorme, entre otras muchas cosas por su sistema de zonas para convertir la luz existente en densidades específicas sobre negativos y papel, aportando un mejor control sobre las fotografías terminadas.
Quizá la frase “Una fotografía no se toma, se hace” enlaza con el concepto de Ansel Adams (en su momento innovador) de
previsualización de la copia final en papel fotográfico mediante la medición de los valores de luz de la escena antes de ser fotografiada.
Extraordinarias fotografías suyas como “Zabrisky Point, Valle de La Muerte” (1948),”Sierra Nevada” (1944), “Rosa sobre madero flotante” (1933), “Tablas y
Cardos” (1933), “Cañón de Chelly, Arizona” (1942),etc son auténticas obras maestras que han servido de fuente de inspiración a millones de fotógrafos profesionales desde los años treinta hasta la actualidad.
Entusiasta de las cámaras de gran formato (Century Universal 8×10″ ,Graflex 4×5″, Korona View 4 x 5″, Zeiss Juwel 5×7″ y 3.25×4.25″, Linhof 5×7″, Deardorff 5×7″, Speed Graphic 4×5″ e incluso una Sinar P de 4×5″ con la que sacó las famosas fotografías de álamos) sobre trípode robusto, con las que lograba unos niveles extraordinarios
de calidad, belleza estética y realismo
en enormes copias sobre papel fotográfico, con un grado de definición, detalle y captación de texturas excepcional.
Probablemente, el mayor placer solitario de Ansel Adams fue la contemplación de los extraterrestres contactos de 20 x 25 cm hasta el día de su óbito.
Ese tío era un mago de la luz.Siempre me ha gustado mucho la foto en blanco y negro
de El Gran Capitán,una montaña de granito muy alta, impresionante.
De Ansel Adams siempre me fascinó la textura de los blancos níveos que conseguía en las copias en papel. Hace tiempo vi en una exposición suya algunas fotos de cataratas que hizo en Yosemite a finales de los años cuarenta y aquello fue inolvidable.Sobre todo una de ellas que la foto estaba hecha a bocajarro, de abajo a arriba, enormemente espectacular y el agua cayendo estruendosamente y produciendo abundante bruma.Impresionante
Blancos así sólo recuerdo haberlos visto en la película ´Dies Irae´ de Carl Theodor Dreyer,rodada en blanco y negro.
Es verdad lo de la influencia de los postulados de Ansel Adams, sobre todo en los aspectos relacionados con intentar tener controlado todo el proceso fotográfico de principio a fin.
Manolo Laguillo publicó hace años dos libros en mi opinión muy buenos sobre estos temas: “El Sistema de Zonas: Control del Tono Fotográfico” y “Fotometría y Control de la Exposición”.
Lo que ocurre es que para poder abordar
la previsualización de la copia antes de hacer la exposición, hay que tener buenos conocimientos a la hora de medir, donde se quieren ubicar los grises intermedios, las áreas con textura y aquellas sin detalle hasta llegar a los confines high key por un extremo y al negro por otro, en ocasiones sobreexponiendo para las sombras y subrevelando para las zonas de altas luces aplicando menos tiempo de revelado
para evitar que una posible alta densidad de plata dificulte el paso de suficiente luz en la ampliadora, intentando conseguir que las luces posean detalle en las áreas que más nos interese, etc, y si es preciso obteniendo así unos negativos algo suaves, con lo cual se hace interesante positivar con un papel con cierto grado de contraste,etc.
Es un tema prolijo y en mi modesta opinión no se trata de ninguna panacea fotográfica todoterreno en absoluto, sino de un sistema excelente para cierto tipo de fotografías (siempre partiendo de la base de que el fotógrafo ha de tener conocimientos profundos previos y experiencia en diferentes aspectos importantes), pero a mi entender no se trata de algo absolutamente imprescindible y de hecho son muchísimos los fotógrafos que han hecho y seguirán haciendo muy buenas fotografías sin utilizarlo o incluso sin conocerlo.
No obstante, creo que las tesis de Ansel Adams y Fred Archer más los estudios posteriores llevados a cabo por Phil Davis,Dan Harrington, Chris Johnson,Manolo Laguillo, Carson Graves,es decir todo el corpus del Sistema de Zonas es muy importante para el positivado de calidad referencial además de potenciar notablemente las opciones de creatividad y control por parte del fotógrafo.
No sé, quizá A.Graell o personas con infinita más experiencia y conocimiento en estas lides pueden aportar luz si no les parece mal, en este tema en el que como mucho me siento capacitado para emitir mi simple opinión.
De hecho, aunque intenté hacer mis pinitos en el sistema de zonas hace algunos años, he de decir hablando muy en plata que aquello no funcionó, evidentemente por culpa mía, aunque creo
que el Sistema de Zonas no es para todo el mundo ni desde luego es absolutamente necesario para todo el mundo, si bien el conocerlo, como todo, puede ser útil a nivel de aprendizaje, pero mi opinión personal es que para positivar en ciertos tamaños ya importantes usando el
sistema de zonas de principio a fin, se requieren profundos conocimientos y una curva de apredizaje muy larga propia de maestros de talla internacional como Juan Manuel Castro Prieto o David Vestal.
Martín creo que las fotos de cataratas hechas por A.Adams en el Parque Yosemite de las que hablas son la Catarata Nevada, la catarata Cernal y la Brivaldeil que fueron en efecto fueron hechas a finales de los cuarenta, pero la que dices hecha a bocajarro de abajo a arriba, si es la que creo lleva por título Catarata Yosemite y Adams la hizo en 1936.Todas estas fotos de las cataratas del Parque Yosemite son increíbles, pero esta de la Catarata Yosemite es alucinante cuando el agua describe una trayectoria diagonal descendente de derecha a izquierda y ocupando gran parte del fotograma.La cita de que la foto no se toma, se hace
cobra aquí especial significado porque esta fue evidentemente una foto muy pensada.
Pienso que para Ansel Adams antes incluso de fundar el Mítico grupo Fotográfico f/64 con Edward Weston, Henry Swift, Imogen Cunningham, Sonya Noskowiak, William van Dyke y John Paul Edward, intentar conseguir una gran profundidad de campo y la definición más exacta posible de los detalles fueron siempre el epicentro de su fotografía.
Y sobre todo en su etapa inicial, a principios de los años treinta, hizo bastantes fotografías de primeros planos de objetos o de motivos completos que ocupaban prácticamente toda la superficie del negativo,
como su famosas fotos ´Tablas y Cardos´,
´Rosa sobre Madero Flotante´, etc, aunque después ya se centró esencialmente en su gran labor como fotógrafo paisajista de superélite y el desarrollo de su sistema de zonas para calcular lo mejor posible el tiempo de exposición y revelado más apropiados para conseguir una gradación óptima en los valores del gris.Creo que éste fue siempre el gran objetivo de Ansel Adams
en sus célebres fotos.
Ansel Adams es un gran constructor fotográfico, construye fotografías y además una fotografía que vista con perspectiva quizá pueda parecer ahora banal pero es de suma importancia. Pero como con otros grandes monstruos produce un efecto en principio negativo. Solapa y tapa los logros de otros como efecto indeseado. Mientras prácticamente sólo se conoce la obra de Adams, no es un individuo aislado el que está practicando esta fotografía aprovechando al máximo el aparataje y la técnica de la época. Con un gran desarrollo óptico en la década de los veinte, que solidífica una gran precisión del material que venía ocurriendo desde años atrás, los fotógrafos tienen las herramientas adecuadas para forzar un desarrollo muy fotográfico de la fotografía. Ya no hay que emular la pintura y otras artes a las que la propia fotografía ha liberado de si mismas, de la encorsetada pretensión de reflejar la realidad de la forma más precisa. La fotografía toma cartas en el asunto y lo pretende todo a la vez, las mayores abstracciones y las mayores pretensiones de ser fiel reflejo, de lo que pasa y de lo que hay. La portabilidad de la cámara y la posibilidad de disparar de continuo no sólo con Leica que sería el primer totem y lo contrario, el negativo de veinte veinticinco, el diafragma cerrado, la nitidez y resolución máximas.
Llega un momento en que la perfección de las ópticas ya es capaz de ser muy resolutiva en cuanto a los más finos matices de lo que es capaz de captar. Esto obliga a controlar férreamente el medio, incluyendo lo que toca a emulsiones y químicos. Pequeñas variaciones derivan efectos pronunciados. El fotógrafo necesita sistematizar lo que ocurre en cada paso del proceso para tener la foto en la mano o en la pared para poder ser el espectador de ella. El ferreo control de los procesos de construcción de la foto se complican para poder alcanzar la máxima potencia técnica y expresiva con el medio. Es a lo que se apunta Adams como miembro de una corriente que se lo trabaja en base a la perfección. Ya no vale sólo la máxima de kodak de usted dispare, tome, que nosotros nos encargamos del resto. Imogen Cunnigham, Edward Weston, Sonya Noskoviak, y otros siguen las ideas de Paul Strand de una fotografía directa y con el máximo aprovechamiento de las cualidades de hardware y software para explorar el paisaje y la naturaleza muerta que en mi entender es donde triunfa el movimiento, produciendo imagenes de una potencia inusitada. En varias ocasiones he podido ver prints originales de los tres primeros y es una experiencia magnífica. De Adams durante un rato las he visto sin cristal durante el montaje de una exposición. Fue la ostia. Sobre todo recuerdo las raices de sequoia en Hawai, casi todo de zona cuatro para abajo, sombras poderosas rozando el límite con pequeñas pinceladas de luz, olía a tierra húmeda. Aunque es indudable su gran calidad técnica que la acerca a la fotografía artística, de autor o cosas de estas, A Adams es un documentalista involucrado en el conservacionismo del medio. Sus fotos no son estilismos paisajistas de notable perfección, incluso abrumadoramente bellos, sino que tienen la función de ilustrar las enciclopedias infantiles de los usamericanos. El elemento humano sincronicamente lo captan mejor los de la Farm Security Administratión disparando sobre los efectos de la gran depresión. También descubre a Hollywood los espacios naturales donde rodar la épica americana cinematográfica como gran escaparate al mundo. Hasta entonces el cine que nace en la costa este sólo aprovecha la luz californiana como coste cero de producción. Adams descure los monumentos tectónicos y boscosos que la imagen en movimiento llenará de indios y vaqueros.
Al otro lado del charco, en Alemania, la corriente de la nueva objetividad trabaja en lo mismo aunque con otros sujetos más involucrados con el maquinismo. Pero trabajando en lo mismo que ya había planteado la fotografía directa desde principios del siglo veinte en New York. Sino un lenguaje, si una lengua estrictamente fotográfica despojada de las bastardías de amparo lingüístico en otras artes. Para eso se necesita previsualizar, sistematizar y construir de forma absolutamente fotográfica, desde dentro de las posibilidades de la propia herramienta fotográfica. Luego tocaría deconstruir toda esta argamasa para volver a replantearse el medio.
Salud y saludos.
Sandro, además de los miembros de f64, Paul Strand y sobre todo Alfred Stieglitz ejercieron también una gran influencia en la obra de Ansel Adams
que bárbaro, javier, seguro que las fotos de las que hablas eran copias en papel baritado, imagino que ver eso no se olvida.
A mí siempre me impresionó la serie de fotos que hizo Ansel Adams del Old Faithful,un impresionante y muy famoso geyser del Parque Nacional de Yellowstone (Estados Unidos). Tiene muchísimas fotografías de él,en diferentes estaciones del año y a distintas horas, sobre todo al amenecer y en el crepúsculo, algunas en pleno invierno a más de 30 grados bajo cero. Unas veces el gran chorro de agua hirviendo está brotando en fase inicial, otras va por la mitad mientras se eleva y en otras se ve el surtidor de agua llegando a su punto más alto, a más de 50 metros de altura.Tremendo.
No coincido plenamente con Ansel en esta afirmación (¡oh,sacrilegio!). No creo que sirva para todo tipo de fotografías, las instantáneas (snapshots) si que se toman, las copias que sufren (sin connotaciones negativas) un procesado posterior si que se hacen. Obviamente Ansel “hacía” fotos, pues en sus capturas ya sabía lo que iba lo que tenía que hacer para conseguir una copia impresa perfecta.
Sergio, lo que dices no es ningún sacrilegio en absoluto.Lo que ocurre es que Ansel Adams era un genio tanto en el manejo
de luces y sombras como en las mediciones muy precisas, todo ello en favor de su Sistema de Zonas y además también era un soberbio positivador, con lo que cuando Ansel Adams hablaba o decía algo sus argumentos están inexorablemente vinculados a su propio contexto fotográfico y vital que son en sí mismos y en buena medida un universo aparte de lo demás, lo cual probablemente hace que su afirmación Una Fotografía no se toma, se hace sea quizá algo contundente,ya que el concepto de fotografía tal y como lo entiende la mayoría de la gente engloba un concepto muy amplio que abarcaría desde Eugene Smith hasta una fotografía informal de vacaciones o una hecha deprisa y corriendo con una cámara de usar y tirar.
Entre otras muchas cosas, el problema con Ansel Adams es que era una especie de monstruo entre los monstruos y él siempre
intentaba conseguir la fotografía perfecta tanto en el momento de la exposición como en el del positivado a papel fotográfico, y ésto hace que inevitablemente sus criterios (aunque normalmente de dimensión estratosférica tanto en lo artístico como en lo técnico)
estén quiera o no esencialmente circunscritos a su mundo, en el que siempre quiere tener controlados todos los pasos, de principio a fin, hasta llegar a la copia impresa lo más perfecta posible.
Es decir, antes de emitir cualquier opinión Ansel Adams, lógicamente, parte de unos conceptos y de su propia realidad, conocimientos fotográficos y experiencia que son cenitales, por lo cual el radio de acción práctico de la citada frase entiendo que es válido para el universo de fotografía de blanco y negro de máxima calidad referencial que fue siempre el eje existencial de Ansel Adams que como bien dices siempre sabía lo que tenía que hacer para conseguir una copia impresa perfecta, algo al alcance de muy poca gente, ya que se necesitan años y años de aprendizaje y enormes conocimientos y experiencia.Creo que a ésto es a lo que Adams quiere decir.
Pero evidentemente hubo, hay y habrá muchos millones de personas que toman fotos en el sentido literal de la palabra
y de un modo infinitamente más rápido, despreocupado y sin el afán de perfección de míticos fotógrafos profesionales como Ansel Adams.
Por ejemplo, si yo me aproximo al monumento en memoria de Robert Louis Stevenson en San Francisco,existe una probabilidad más que alta de que tome una simple foto, intentando hacerla lo mejor posible, pero tomaré una foto normalita o más o menos aceptable.
Sin embargo,a finales de los años veinte el monstruo con barba hizo un pedazo de foto impresionante de este monumento, consiguiendo plasmar absolutamente toda la gama de grises y de negros, con muy buen detalle en todas las zonas, tanto la estela de piedra (y su base) con su amplia gama de grises sin quemar las altas luces (algo que era muy difícil ya que es granito muy brillante y además consigue incluso que todas las letras de la inscripción aparezcan nítidas, la gama completa de negros en las plantas circundantes e incluso logra también muy buen detalle en la casa que se ve al fondo a la izquierda y que ocupa muy poco porcentaje del negativo,sin olvidar que justo a partir de la zona derecha de la estela los grises se van aproximando paulatinamente al negro en una progresión hacia el más osucro low key alucinante, mientras que en la zona superior izquierda del negativo hallamos una amplia zona en sombra.
Todo ello con pleno detalle en cada mm.
Y por si ello fuera poco,Ansel Adams consigue uno soberbios grises en las nubes sobre la casa que se ve al fondo a la izquierda entre las ramas (unos excelentes grises intermedios que contrastan con el blanco del cielo)y unos grises más tétricos tirando al negro con los que plasma las nubes de la porción de cielo que aparece sobre la estela de piedra entre las ramas.
No habrá otro igual.
Es como si Ansel Adams hubiera compuesto una sinfonía de altísima calidad y después hubiera interpretado la partitura
por todo lo alto, al más puro estilo Yevgeny Mravinsky con la Filarmónica de Leningrado en la copia final sobre papel
baritado.
Así que, en mi opinión de sacrilegio nada. Es más, entiendo que los parámetros
de los que parte Ansel Adams no son aplicables para la inmensa mayoría de gente que toma fotos.
Otra cosa muy distinta es hacer fotos tal y como siempre lo entendió Ansel Adams.
Voy a decir otro sacrilegio. Se supone que hoy en día, el llevar a la práctica sus ideas, es mas sencillo que nunca. El control de la exposición por zonas es mucho mas fácil y mas fácil aún de controlar en nuestro ordenador ¿no?
Bueno, creo que éste es un tema muy prolijo.
Evidentemente, el tener buenos conocimientos de Photoshop u otro buen software de imagen digital y aplicarlos para intentar utilizar el Sistema de Zonas tradicional con película química puede tener importantes ventajas, sobre todo en lo tocante a limpieza, ausencia de químicos, no necesitar una habitación dedicada a cuarto oscuro con todos sus utensilios, etc.
En mi opinión ambas opciones son perfectamente válidas y pueden obtenerse con los dos métodos excelentes resultados, aunque el tipo de imagen y en especial su estética serán diferentes.
Una adaptación simplificada del muy prolijo Sistema de Zonas de Ansel Adams, pero pese a ello a mi juicio muy útil en fotografía digital es el Sistema Farzad de 5 diafragmas con Técnica de Medición Puntual, basado en distintos tonos de referencia, al tener en cuenta que el tono de imagen que proporciona la exposición normal de la cámara es independiente del tono origianl del tema
o persona que estamos fotografiando.
Aunque es un sistema simplificado, es muy útil y práctico con cámaras réflex digitales,utilizando una densidad de escala de grises entre 000 y 255 cuando trabajamos la imagen viéndola en la pantalla del monitor.
En realidad, entiendo que los principios fundamentales siguen siendo los mismos: las lecturas normales de medición spot deben también ser interpretadas por el fotógrafo que use una cámara digital para determinar la exposición correcta del sujeto.
Esto lo explicarían mejor que yo de aquí a Lima gente como Castro Prieto, Antonio Graell, Rafael Navarro, etc.
Voy a ser sacrílego también. En el ordenador se apela a técnicas extrafotográficas que tienen más que ver con asuntos de diseño gráfico que de fotografía. Los convenios en mi entender todavía no están claros. Es ilusionante ver como se desarrollan softwares que si intentan transportar y mudar el background de la fotografía química a lo puramente digital. Con todas mis gigantescas deficiencias digitales intuyo que ese es el buen camino. El photoshop y otros similares aunque menos potentes en principio son programas de diseño desarrollados con ese propósito. Aperture, Lightroom, Capture one y otros de los llamados reveladores y editores creo que señalan la buena tendencia de considerar la foto digital en su justo término como diferente al diseño gráfico. Programas que intenten respetar al máximo las características del archivo captado y que no lo degraden convirtiéndolo en otra cosa.
Salud y saludos.
A pesar de que el principio de incertidumbre de Heisemberg impera en la snapshot de manera más pronunciada que en una foto más digamos pausada, el modo de actuación, consciente o inconscientemente, es similar. No todo es previsible pero si conviene comprometer al azar con los propósitos de tomar o construir la imagen que se pretenda. A eso se debe tender ya que entonces los errores se minimizan. A día de hoy, tanto fotografiando totalmente en analógico o totalmente en digital o en cualquier hibridación posible, los materiales son más maleables que cuando A Adams plantea su sistematización y previsualización de resultados.
Hasta en el disparo más ingenuo de cualquiera hay unos datos exif que teorizan lo que se ha hecho. A partir de ahí se pueden sacar conclusiones que debieran permitir avanzar en el dominio de los materiales y las técnicas. Hasta la foto más “tomada” puede considerarse una “construcción” fotográfica. Cada vez que se dispara se ha tomado una decisión que conforma un acto fotográfico característico y peculiar que lleva en su código genético toda la historia de la fotografía.
Salud y saludos.
En mi opinión y salvando las distancias, Adams fue el Mellado de otra época y de otra fotografía. Ha pasado a la historia más por el método y la técnica que por el contenido. Esto para todos puede ser admirable pero no para todos trascendente. Saludos
Para salvar las distancias entre Adams y Mellado en mi opinión primeramente debiéramos establecer una nueva forma de medir distancias insalvables. Que por aquí se conozca primero el asunto del sistema de zonas que la propia obra fotográfica no quiere decir que sea conocido más por su método que por lo que llamas contenido. En los parques nacionales usamericanos las imágenes de Adams se vendían como postales, estaban publicadas como ilustraciones en las enciclopedias y libros de texto, muchos actores de Hollywood fueron coleccionistas de sus fotos, Marylin, James Dean, supongo que Dennis Hopper. Conforma muchas de las localizaciones que luego servirían de telón de fondo para la industria del western cinematográfico. Entre otros herederos de su método se encuentra Minor White que lo vuelve a replantear en el Massachusets Institute of Tecnologie como el camino zen de la fotografía. Es el abuelo de los grandes paisajistas americanos posteriores. Cito de memoria así que es posible algún error. Ni veo ni atisbo la misma importancia ni en el método ni en la obra de Mellado, más entroncado con la corriente salonista de conseguir cielos dramáticos a toda costa aunque no sean necesarios. Trascendente trascendente sólo es la muerte. La única pega que personalmente pondría a la obra de A Adams es que sus estudios antropológicos de los nativos americanos son mucho más flojos que sus paisajes por muy amparados en su método que estén. De Mellado aprecio mucho como se hace los bisnes y lo bien que confunde lo que debiera ser material redaccional con publicidades varias supongo que bien pagadas.
Salud y saludos.
Mi opinión personal es que en absoluto fue Ansel Adams “el Mellado de otra época y de otra fotografía”, respetando por supuesto tanto lo que hizo Ansel Adams, sin ningún género de dudas uno de los mejores fotógrafos de todos los tiempos
como lo que hace el Sr Mellado al que respeto.
Desconozco la obra fotográfica de Mellado
por lo que parto de esta carencia y por supuesto no haré ningún tipo de valoración sobre su obra fotográfica puesto que no soy quién y hay otras personas mucho más expertas que yo en este sentido, aunque sí creo que Mellado es un notable experto en Adobe Photoshop y softwares para imagen digital, dicho sea con todo el respeto del mundo.De hecho, he leído buena parte de un famoso libro suyo que puede ser en mi opinión muy útil para el tratamiento de imagen.
En otro orden de cosas y con toda la cordialidad posible, también mi opinión personal es que comparar sincrónicamente, diacrónicamente e incluso quizá también en períodos temporales que la ciencia aún no haya podido descubrir a Ansel Adams y al Sr Mellado como referentes fotográficos de dos épocas distintas (y si he entendido mal,corrígeme por favor) constituye en mi opinión un grave error,ya que con todos los respetos hacia el señor Mellado (al cual respeto que ha escrito algunos libros interesantes sobre tratamiento de imagen y todo tipo de recursos en el ámbito de la imagen digital además de muchas otras cosas que a buen seguro desconozco), Ansel Adams es uno de los más importantes referentes históricos en toda la historia de la fotografía y en éste sentido es más que evidente que su dimensión y entidad fotográfica se hallaba, se halla y se hallará en mi opinión más que a años luz.
Nada más lejos de mi intención que hacer una apología de Ansel Adams, cuya honestidad profesional, profundísimos conocimientos y experiencia y brutal calidad de su producción hacen que en mi opinión no precise defensa alguna, ya que
se trata de uno de los más eximios buques insignias de la historia de la fotografía (no sólo por su sistema de zonas, sino por muchísimas otras cosas importantes),un club al que evidentemente (y dicho sea con todos los respetos) no pertenece el Sr Mellado, que imagino estará de acuerdo con lo que digo. No hay un átomo de ironía en mis palabras con respecto al señor Mellado y la calidad de lo que hace ni intento ser peyorativo hacia él en absoluto. Creo que lo que digo es obvio.
Con respecto a que Ansel Adams ha pasado a la historia más por el método y la técnica que por el contenido, es una opinión respetable pero que no comparto en absoluto, ya que mi opinión es que Ansel Adams ha pasado a la historia y sigue plenamente vigente por muchos motivos además del método y la técnica, entre ellos el contenido referencial diacrónico en su ámbito de sus soberbias fotografías (no hay más que ver su producción realizada en Yosemite y Yellowtone por ejemplo).
Además, mi opinión personal es que Ansel Adams era a la fotografía lo que Lev Leviev al diamante.
Es decir, Ansel Adams es un genio de la fotografía, un consumado experto que dedicó su vida a intentar conseguir siempre el mejor negativo posible y a “hacer” (como decía Sergio Jaen) las mejores fotografías posibles, auténticas obras de arte de talla mundial y vigencia diacrónica, a pesar de que por supuesto los tiempos cambian y las tendencias fotográficas también, como no podría ser de otro modo.
Ansel Adams concebía cada fotografía de modo similar a lo que Lev Leviev aborda antes de intentar obtener el mejor diamante fancy posible.
Se trata de conseguir el mejor producto final que la mente humana imaginar pueda, controlando todas y cada una de las fases de principio a fin, con un objetivo claro: la copia final en papel fotográfico o el diamante final tallado mejor que sea posible. Es una búsqueda de la perfección con muy fuerte componente perfeccionista basado en una dinámica de trabajo en gran medida artesanal de principio a fin.
Me gustaría, Emilio, no haberte molestado con estas palabras, que he escrito con intención constructiva y eminentemente aclaratoria sobre una comparación que en mi modesta opinión está totalmente fuera de lugar.
En absoluto pretendo tampoco ser un fundamentalista de Ansel Adams. No nos engañemos (yo el primero). Dichos niveles cenitales de calidad no serían prácticos ni rentables en el ámbito de la fotografía moderna, con excepción de unos pocos privilegiados coleccionistas que saben muy bien lo que quieren y llegan a pagar sumas astronómicas por copias vintage de negativo original de gente como Ansel Adams, Eugene Smith, Robert Capa,etc.
Por supuesto que era otra época y otro modo de concebir la fotografía, que lógicamente ha ido evolucionando durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI, pero entiendo que tal y como postula con frecuencia Joan Fontcuberta, la fotografía es un campo muy abierto en el que pueden y deben tener cabida diferentes concepciones de la fotografía , del concepto de plasmación de lo que es la realidad fotográfica, formas distintas
de abordar los temas o personajes fotografiados, etc. Es decir, la calidad fotográfica pura y dura, sea Alberto García Alix, Chema Madoz, Pep Bonet, Castro Prieto, Isabel Muñoz,Robert Mapplethorpe,Reinhart Wolf, Andreas Gurski, Ernst Haas, Herbert Bayer, Fontcuberta,etc, es lo que es, cada uno en su estilo, más o menos fieles a sus principios, conocimientos, etc.
Pero mi modesta opinión es que el señor Mellado no es un fotógrafo de talla internacional como los que acabo de citar sino un notable experto en imagen digital y todo lo relacionado con softwares de tratamiento de la misma, lo cual sinceramente no creo que le reste ningún mérito profesional en absoluto (puedo estar equivocado y si es así no se me caerán los anillos por pedir perdón públicamente). En lo tocante a Ansel Adams, y con el debido respeto para todos los grandes fotógrafos que he citado anteriormente,añadiría el epíteto de monstruo de monstruos atemporal. Y que conste que no es mi intención ser grandilocuente en exceso ni intentar exagerar gratuitamente con los adjetivos.
Discrepamos también profundamente sobre lo que es trascendente.
Pero bueno, no pasa nada, para gustos están los colores.
Hay otras dos magníficas fotos hechas por Ansel Adams en Yosemite Park que no se han mencionado hasta ahora: ´Moon Half Dome´ foto bellísima al anocehcer y con la luna al fondo de la imponente montaña que la sacó en 1960 y ´Roble Nevado´ que la hizo en 1948.A mí son las dos que más me gustan.Curiosamente la de la montaña fue hecha por Adams con una Hasselblad de
6 x 6 cm acoplada a un objetivo Zeiss Sonnar 250 mm f/5.6 sobre trípode y utilizando cierre de espejo para reducir al máximo posible la vibración, mientras que la impresionante fotografía del árbol nevado fue hecha con una cámara de gran formato 8 x 10 que usaba con mucha mayor frecuencia.
Comparar a Mellado con Ansel Adams me parece un pelin pretencioso. Lo primero es que Ansel Adams fue un tecnico excelente y un gran esteta. Mellado, ni es tecnico ni es esteta, lo que pasa que en España hay poquisima cultura fotografica y parece que no ha habido fotografos antes de Mellado. Si vas a cualquier galeria cutre de NY veras las vueltas que le da cualquier mindundi a Mellado. Mellado, segun las malas lenguas era un pesimo laboratorista. La frase de un coincidente andaluz suyo es que era ¡¡¡malo a rabiar quillo!!! Pero el tio empezo a COPIAR, si si copiar, los libros y metodos de por ejemplo Martin Evening pero a la española, es decir, complicandonos menos la vida por que aqui la chapucilla cuela. Si ves cualquier metodo de M. Evening o Katrin Eisman vereis que Mellado no ha hecho sino COPIAR encima de mala manera el metodo. Ahora, la jugada le ha salido bien… Pero vamos, que la gente no es tonta y el tiempo pone a cada uno en su lugar, y viendo lo sencillo que es sacar una buena copia en photoshop, (si se es buen fotografo claro esta), no me extraña la espantada que esta surgiendo de muchos digitalistas a la fotografia analogica. Un saludo
Se puede decir más alto pero no más claro: La fotografía de Adams me aburre.
¡Oh Dios mío lo que ha dicho Emilio!
Y no señor Adams, la fotografía también se toma. Tan loable es la fotografía hecha, preparada o construida como la imagen espontánea, casual o arbitraria. Ya está bien de presumir razón inequívoca a todo lo que sale de un mito. Es muy fácil nadar a favor de la corriente.
Y ya puede venir el Papa Ratzinger a convencerme; Adams me aburre.
Afortunadamente el arte es subjetivo y difícilmente pueden gustar por igual un Van Gogh, un Dalí y un Pollock. Y tan respetable será el que objeta a Van Gogh como el que idolatra a Dalí. A ninguno se le podrá negar su condición de referente histórico dentro del arte pero ese hecho nunca deberá ser llave maestra del gusto y aprobación del observador anónimo.
Y no voy a defender mi comparación de Adams con Mellado sencillamente porque no me da la gana.
Saludos
Emilio VS El Mundo.
Yo También creo que comparar a Adams con Mellado suena un pelín bárbaro.
Las rabietas tienen en si poco de argumento aunque parece que sirven de mucho alimento. Cada quien está perfectamente legitimado para aburrirse con Adams, e incluso para divertirse con Mellado. También si es dios o uno de sus representantes en la tierra.
Personalmente soy un tomador de fotografías, pero eso no implica que cada una de mis tomas lleve intrínsecamente una construcción fotográfica. No encuentro desdoro en ello, lo debo pensar así porque sino gran parte de mi vida sería una perdida de tiempo. No quiero decir con esto que no lo haya sido.
Afortunadamente el arte no es tan subjetivo como el gusto de cada uno. Personalmente pondría un Van gogh frente a la cabecera de mi cama para verlo al abrir los ojos. Un gran fresco encargaría a dalí para la sala de billar y aunque sé que es difícil, sería magnífico cubrir el suelo de la piscina que no tengo con una explosión de Pollock para saltar sobre ella en un gran splash carmesí. No encuentro incompatibilidad alguna en todos estos placeres. En ciertas esquinas y recovecos colgarían algunos paisajes de Adams. No digo porque sean icompatibles pero no dispondría sitio alguno para ninguna medallización. La choza me gustaría la hubiera diseñado César Manrique, quizá con alguna reforma de Gehry. Si, Lanzarote sería un buen sitio.
No se trata de defender nada, creía se trataba de discutir sobre algo, en este caso según mi entender, algo muy discutible eso de poner a Mellado como contrapeso de A Adams tanto en el plano teórico técnico como en cuanto a la obra. Hasta aquí han llegado mis ganas de hacerlo.
Salud y saludos.
A mi me gusta su obra, que creo que se va valorando más según pasa el tiempo y si que es denostada por muchos, yo pienso que es sobre todo porque durante decenios en los hogares de los USA casi siempre había un calendario colgado en la pared hecho con sus fotos, ¡con lo que eso cansa y desacredita!.
Una de sus famosas frases decía “el mejor objetivo gran angular son las piernas del fotógrafo”
Lo de comparar a Mellado con Adams es como se dice siempre de las comparaciones: que son odiosas; y salvando las distancias Mellado tiene buenas fotos, sobre todo en BN, pero creo que no se deben ni se puede comparar obras tan dispares sin se injusto con alguno de ellos.