13 de Febrero de 2008 7:00
Por Sergio Jaén Lara

Mucho se ha hablado ya de la forma en la que la fotografía interpreta la realidad. Encuadrar es valorar, encuadrar es enseñar aquello que deseamos mostrar, esconder el resto; rescatar lo bello, ocultar lo feo o viceversea. El desmentir a la fotografía como muestra de la realidad ha servido de objeto para el trabajo de fotógrafos como por ejemplo Joan Fontcuberta, que en su obra nos enseña que la fotografía ha dejado de representar la realidad, que debemos desembarazarnos de esa idea, para algunos esto supondrá una suerte, para otros una pérdida irreparable. Si bien esto no es nuevo, siempre ocurrió, sólo hay que recordar los carteles propagandísticos de la Rusia comunista (entre otros muchos ejemplos).
Esta entrada me sirve para presentar el trabajo de Pep Bonet. Recuerdo como conocí su excelente obra, navegando hace tiempo por el océano de información que supone internet. Existía un enlace que muchas páginas compartían y me aventuré a visitarlo; el resto es fácil de adivinar, magníficas fotografías, magníficos reportajes, un estilo propio, compromiso, dedicación,…
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5 de Febrero de 2008 7:00
Por Sergio Jaén Lara

ARTE: “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.”
Son muchas las ocasiones en las que he podido ver como la reivindicación de la fotografía como arte es cuestionada, de hecho es algo que se ha planteado desde su nacimiento. Las bases para que esto suceda parten normalmente de una queja: “La fotografía es simplemente la impresión de la realidad con el uso de la tecnología.”
Considero que se trata de un fundamento facilmente rebatible. La cámara es el instrumento del fotógrafo, como el pincel es el del pintor o el cincel el del escultor. Nunca se transcribe literalmente la realidad, La cámara tiene siempre unas limitaciones y es manejada por el fotógrafo, quien selecciona un marco y unos parámetros de exposición (no siempre). Ya hemos dejado claro en posts anteriores que la cámara nunca capta fielmente la realidad (otro concepto es el de veracidad fotográfica, que causa pupa). Esto no quiere decir que una fotografía pueda ser considerada siempre arte. Cuando ésta solo busque dar constancia a un hecho o a la existencia de algo no creo que merezca ser considerada arte. ¿Son por lo tanto todas las imágenes de un periódico, no artísticas? (Continúe leyendo, por favor)
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26 de Enero de 2008 0:08
Por Emilio Hernández

Cuando un fotógrafo realiza una fotografía sigue una secuencia de procedimiento habitual en la que primero observa una escena, posteriormente procesa mentalmente esa imagen y finalmente transmite a su mano la orden de capturar ese instante a través de su cámara. ¿Qué ocurre si invertimos esa secuencia? Podemos perfectamente realizar una fotografía en la que no hemos visto la escena previamente y en la que no hemos considerado nuestro conocimiento anterior del motivo. Cambiamos el orden y ahora actuamos antes de ver. Pasamos del ojo-mano al mano-ojo. Aquí entra en juego el azar, ese “destino incierto” que nos va a regalar una imagen no buscada.
Normalmente cuando revelamos o procesamos una imagen solemos identificarla con el instante ya pasado en el que tuvimos esa escena (igual o parecida) en nuestra cabeza y es muy probable que en ese momento juzguemos si el resultado es fiel a lo que pretendíamos conseguir. Esto provoca siempre unas expectativas que pueden cumplirse creando un sentimiento de bienestar o no cumplirse y provocar un desasosiego por la oportunidad perdida. El resultado de la “fotografía al azar” es siempre neutro en el sentido de que no conlleva un deseo previo concreto, elimina en gran medida las clasificaciones de buena o mala foto y nos conduce a aceptar lo que “el destino” nos ha deparado.
Siempre existirá un cierto control de los elementos que van a fabricar una imagen al azar ya que la simple elección de la cámara ya es un detalle no casual que moldeará en parte el resultado final. Pero creo que vale la pena experimentar este ejercicio de “descontrol fotográfico” que cuando menos divertirá a más de uno.
Foto (c)
Andreas Müller-Pohle
23 de Enero de 2008 3:20
Por Sergio Jaén Lara

Siempre creí necesaria la religión como motivo de calma, un mástil al que agarrarse cuando nada se comprende, para que se ocupe de buscar un trasfondo a nuestros actos, un principio generador y también un fin, un motivo ( a veces un ¡por que si!). Necesitamos completar todas aquellas lagunas que nuestro conocimiento no consigue explicar (aunque muchas veces tampoco deseamos hacerlo).
La religión es el único descuido permitido por estas tierras. Como occidentales nos tenemos por evolucionados y por ello despojados de supercherías, de creencias que no puedan ser explicadas científicamente. Eso es de gente intelectualmente pobre, de barrios con ropa tendida en las ventanas; eso es propio de gente de otros lares, gente que gusta de vestir taparrabos. En algunos de estos pueblos “inferiores” se impide la posibilidad de ser “cazado” de verse despojado de su alma por ese extraño aparato que muchos hombres blancos utilizan. No hace demasiado que un
chamán chileno decidió suicidarse al ser fotografiado por un turista. Pobre idiota, !Acaso no sabía que lo único que la cámara capta es la luz!
Pero de nuevo erramos, es imposible separar al hombre de un instinto que tiende al cielo, por mucho que queramos quedarnos en la tierra. Nuestras supercherías no son las suyas, son otras y no por ello mejores. Evitamos que fotografíen a nuestros hijos y queremos explicarlo con la pedofilia, pero tiene que ver mas con el celo, con un cuidado extremo, obsesivo, instintivo. Otro ejemplo puede ser el cuidado que reciben las fotografías de nuestros seres amados, porque realmente parte de su alma queda reflejada en ese trozo de papel que contemplamos de vez en cuando. De hecho no hay mejor manera de certificar la rotura absoluta de un romance que el hacer añicos la fotografía de el ser que amábamos.
No somos tan racionales, por lo menos no tanto como creemos, lo prefiero así, me da miedo la gente excesivamente realista, además de ser tremendamente aburrida.
(Sólo así conseguiré explicarme por que guardo tu foto en un cajón.)
Foto (c)
Tiavir
18 de Enero de 2008 10:39
Por Sergio Jaén Lara

Esta mañana me pregunto si no nos hemos dado cuenta del peligro que implica el que el futuro de la fotografía esté ligado a un solo programa de software, de pago y de precio prohibitivo, sin el cual ya no sabemos trabajar.
Me pregunto también si no debemos esforzarnos para apoyar con fuerza otras propuestas, véase
The Gimp.
Nadie puede negar las bondades de Photoshop, se trata de un programa excelente, se mire por donde se mire, pero en su excelencia puede ser que también radique su peligro. Ya ejerce un monopolio sobre la edición digital y tiene el poder suficiente para hacernos bailar al son que Adobe desee. Sólo hay que ver como cada nueva edición del programa es sustancialmente mas cara que la anterior.
Abro este debate, deseando también que este software gratuito disponga pronto de capacidad de procesamiento a 16 bits.
P.D.: Habrá quien piense que este post forma parte de mi estrategia para dominar el mundo con telemétricas de bolsillo y diminutos tanques de revelado. Simplemente se trata de una de tantas cuestiones que no puedo dejar de formularme y a las que normalmente no encuentro respuesta.
Foto |
Sergio de la Torre
10 de Enero de 2008 13:30
Por Emilio Hernández

Cada vez existe un mayor número de artistas y fotógrafos que para realizar sus obras utilizan las llamadas cámaras pobres o de juguete (toycameras). Son aparatos de tecnología muy simple, construidas muchas de ellas con materiales tan baratos como el plástico y de una calidad óptica muy baja. ¿Por qué usar estas cámaras cuando hoy en día tenemos maravillas tecnológicas a precios en ocasiones asequibles? Cada uno tendrá sus razones y motivaciones. A continuación expongo las mías:
Para mí fotografiar con este tipo de cámaras supone una liberación de la tecnología; una manera de despojarme de cargas técnicas que me condicionan la manera de ver y captar lo que tengo a mi alrededor. Disparar con un aparato con el que apenas puedes controlar el enfoque, la apertura ni la velocidad hace que te olvides un poco de la herramienta con la que intentas realizar tus imágenes y te centres más en el contenido.
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7 de Enero de 2008 14:52
Por Sergio Jaén Lara

(Storm Over Shoshone Pt., 1995, Lynn Radeka)
¿Como pasas tu a blanco y negro ? ¿Qué valores emulan el tri-x?
Como poder emular algo obtenido mediante un método químico, un proceso que es variable, aleatorio, afectado por el azar. Como puede alguien emular el que yo haya tardado un minuto mas en retirar el revelador y verter la solución de paro. Como emular que la temperatura del líquido sea de 22 grados y no los 20 recomendados.
Al trix no lo emula ni el trix.
¡Si hombre si!, claro que se puede, se añade una capa de ajuste de mezclador de canales con los valores recomendados, luego ajustas el contraste, el contraste local,…, ¡sale un churro!
¡Si hombre si!, yo tengo un filtro para photoshop excelente, el Expo…, ¡pero si añade grano y todo! Otro churro.
Puede que los resultados sean buenos, que tengan un regusto argéntico, pero lo único que conseguireis es tener copias de un archivo digital. Que al fin y al cabo es para lo que se creó el medio digital, como una herramienta de mejora y no para copiar lo ya existente.
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30 de Diciembre de 2007 1:37
Por Sergio Jaén Lara
Bueno, mucho se ha hablado sobre los posts anteriores, incluso se han dicho muchas tonterías. Es hora de dejarnos de cháchara e ir al grano.
¿Qué es una fotografía?
Según el diccionario de la Real Academia Española en su primera acepción,
Fotografía es: “Arte de fijar y reproducir por medio de REACCIONES QUÍMICAS, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes recogidas en el fondo de una cámara oscura.”
¡Ya la hemos liado! Con el libro en la mano, en España, los únicos fotógrafos son los que utilizan película para el registro de sus imágenes.
Parece sin embargo, al consultar otros diccionarios que esta definición será cambiada por esta otra, mas ampliamente utilizada: “Arte o proceso de producir imágenes de objetos en superficies fotosensibles”.
Esta última facilitaría la inclusión de la lo digital dentro de la definición de Fotografía, aunque para muchos, un sensor no deba considerarse una superficie fotosensible. Yo todavía no he tocado la superficie de un negativo digital. Discusiones interminables aparte, todo escrito debe poseer una conclusión, y en su exposición, pienso ser lo más escueto posible, recalcando que esta conclusión es totalmente personal y no tengo ningún interés en sentar cátedra con ella:
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20 de Diciembre de 2007 21:19
Por Emilio Hernández
Todo artista suspira por tener un estilo propio. Desea diferenciar su obra del resto para que sea fácilmente identificable. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿qué entendemos por estilo?
Cito a continuación algunas frases más o menos célebres en relación a este asunto y que pueden respondernos a esas preguntas:
“El estilo es la prolongación de tu personalidad.”
Ernst Haas
“La gente cree que puedo enseñarles un estilo. ¡Vaya tontería! Ten algo que contar y cuéntalo de la manera más clara posible. Ese es el único secreto del estilo.”
Mathew Arnold
“Según vas envejeciendo, te vas dando cuenta de que debes ser tú mismo. No debes buscar un estilo sino hacer lo que tú quieres.”
Beth van Hoesen
Podemos hacer un razonamiento de lógica deducción. Si no existen dos personas iguales; si lo único que hace iguales a unos hermanos gemelos es su apariencia física, ¿por qué nos empeñamos en ser diferentes? La simple manifestación de nuestra personalidad ya nos hace diferentes. Lo que atasca normalmente al artista fotógrafo es que no sabe cómo plasmar su personalidad en las imágenes que realiza.
La pregunta clave que nos debemos hacer es: ¿cómo puedo expresar lo que siento en una fotografía?
Termino con una cita de mi admirado Van Gogh:
“Tanto en la figura como en el paisaje. Yo quisiera expresar, no un sentimiento melancólico, sino un profundo dolor.
Por encima de todo, quiero alcanzar un punto en que, pese a mi reconocida torpeza, se diga de mi obra: ese hombre tiene una sensibilidad muy delicada.”
19 de Diciembre de 2007 12:52
Por Sergio de la Torre

Tengo 5 discos duros, 8 bobinas de 50 DVD, dos grabadoras de DVD, 5 cámaras digitales y una multifunción, todo ello usado para la fotografía. Sin comerlo ni beberlo he pagado casi 400€ en concepto de canon digital (los discos duros no cuentan… hasta ahora). Indignante…
Condenado sin motivo, así me siento. No acabo de entender por qué he de pagar un impuesto feudal de estos señores tan simpáticos que se hacen llamar SGAE, además un impuesto que tiene el carácter de multa, ya que nace de una supuesta violación de los derechos de autor de no sé qué cantante o grupo. Mientras tanto hago fotos (al parecer actividad extremadamente nociva para la industria musical). Me cuesta asimilar que en el siglo XXI pueda haber algo parecido que se aplique a diestro y siniestro y que como poco va en contra dl derecho a la presunción de inocencia. Lo irónico es que el pago de esta multa no da derecho alguno y copiar sigue siendo punible
El tema vuelve a la primera página informativa después de que el Gobierno haya anunciado que los Ministerios de Industria y Cultura han acordado nuevas tarifas para los soportes ya grabados con el canon y para otros nuevos (p. ej.: Discos duros, o cualquier unidad autónoma de almacenamiento - 12€)
Nuevas tarifas del canon digital:

Fuente |
Ministerio de Cultura
Foto (
CC) |
Torchondo