2 de Marzo de 2008 19:03
Por Emilio Hernández

Hace apenas un año me encontré con este concepto fotográfico-artístico que atrapó mi atención e interés desde el primer instante. Miksang es una palabra tibetana que significa “buen ojo” y viene a estar teóricamente ligada a la fotografía contemplativa.
A través de la meditación se nos invita a realizar una percepción de las cosas y de la naturaleza en general diferente, libre de prejuicios y asociaciones ya aprendidas. Se trata de apreciar todo lo que nos rodea sin pensamientos subjetivos ni temores previos al instante de capturar la imagen.
El Miksang está basado en las enseñanzas Shambhala del maestro de meditación, artista y profesor budista Chögyam Trungpa Rimpoche. Según él, debemos dejar de luchar por obtener una imagen fotográfica brillante o conmovedora y liberarnos de la necesidad de impresionar. Esto sólo ocurre cuando practicamos una percepción pura.
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31 de Enero de 2008 10:06
Por Emilio Hernández
¿por qué una misma imagen puede despertar más atención en una persona que en otra? ¿por qué una fotografía puede pasar desapercibida hoy y atraer en cambio nuestra atención en un futuro?
La subjetividad del observador es única y determinante.
El proceso de percepción de una imagen está ligado muy estrechamente con la familiarización que el observador tenga con los elementos mostrados. Dicho de otra manera, el modo en que vemos y aceptamos las fotografías depende en gran medida de las identificaciones que hagamos con imágenes pasadas que mantenemos en una especie de memoria latente.
Desde que nacemos, vamos incorporando a nuestra mente una infinidad de imágenes y hechos que, consciente o inconscientemente, quedan archivados para toda la vida. Las posteriores visualizaciones que vamos haciendo van a estar siempre condicionadas de tal manera que aceptaremos antes aquello que nos es familiar en detrimento de lo que no lo es. Lo identificable captará mas fácilmente nuestra atención y aprobación que aquello desconocido del que no guardamos referencia alguna.
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4 de Enero de 2008 13:40
Por Emilio Hernández
Desde el principio de la historia de la fotografía e incluso antes, ha habido siempre dos concepciones estéticas destacadas y encontradas: pictorialismo y purismo. Desde sus inicios ha sido muy sencillo adivinar a qué movimiento se acerca más cada artista.
No es mi intención recopilar aqui datos e historia sobre estos conceptos pero sí suscitar un diálogo entre los lectores de foto36.
Para el pictorialista, la fotografía es el medio, y el arte es el fin. Los fotógrafos del pictorialismo se definen como fotógrafos y artistas en la línea de las teorías del romanticismo propias del siglo XIX, destacando la sensibilidad e inspiración de los autores y otorgando un papel secundario a los conocimientos técnicos.
Los pictorialistas en sus inicios promovían una falta de nitidez evidente en las imágenes, despreciaban la técnica y usaban material no apropiado o incluso con defectos. Su intención era alejarse de la “realidad” que la fotografía había proporcionado hasta ese momento adoptando características como borrosidad, desenfoque, marcas o suciedad en las imágenes, falta de nitidez, etc.
La fotografía purista, en contraposición al pictorialismo, rechaza cualquier tipo de manipulación del original y trata de construir una escena lo más realista y objetiva posible. Los puristas defienden la riqueza de texturas, la exactitud, definición, imparcialidad y sensación de realidad.
Yo particularmente me considero pictorialista ya que mis gustos estéticos coinciden en gran mayoría con esa falta de rigor técnico del pictorialismo e incluso disfruto con el uso de cámaras defectuosas.
¿Y tú? ¿te consideras pictorialista, purista o estás a medias?