El final de la melancolía

6 de diciembre de 2010 12:30
Por Sergio Jaén Lara

Sunray, Texas, 1942. Jay Vachon

Recientemente se han hecho públicas, en forma  de libro, unas fotografías en color capturadas por el inefable Robert Capa. Escrutándolas, mi extrañeza crecía poco a poco, y desde el primer momento supe que no era por algo imputable a su contenido, sin embargo, no podía explicarla;  dar un motivo a esta sensación. Comprendí que me estaba enfrentando a un ataque directo y efectivo a mi comodidad, a lo que yo había concretado como la adecuada temporalidad fotográfica. La identificación, ahora manifiestamente errónea, de una época fotográfica con unas características estéticas.

Soldados senegaleses, Saint Ulrich. Paul Castelnau

No creo haber sido el único que ha escuchado alguna vez manifestaciones de algunos fotógrafos que renuncian al blanco y negro, para huir, según sus palabras, de la melancolía que acoge; tenida ésta como dogma impreso en los grises.

Pero cada vez son mas los ejemplos, que crecen mediante la investigación o con la  abertura, casi siempre casual, de cajones y maletas, que atentan contra lo que alguien postuló, y muchos dieron por cierto.

Rompen una linea espacio-tiempo artificial y lo hacen con la mas bella de las fracturas, exponiéndonos a un pasado que hemos alejado mas de lo debido, ayudados por su transformación albinegra  (sepiada, selenizada,…).  Es entonces, cuando dotamos al pasado de nuevos tonos, que vemos esos rostros dotados de los mismos colores que vemos en el espejo y el cielo pasado del mismo azul que tiñe el nuestro. En ese momento el gusano que teje el tiempo nos reúne con lo que vemos y los lustros, los decenios son reducidos a segundos.

Christina, 1913. Lt. Col. Mervyn O'Gorman

Los autocromos, los kodachromes de la segunda guerra mundial. las diapos de Capa, son  hallazgos que nos hermanan con el pasado y que desvisten al blanco y negro de una melancolía indeseada y falsa, que refuerzan mas si cabe sus capacidades estéticas y abstractivas, dejándolo avanzar; porque ahora el viaje es de ida y vuelta, y con cada hallazgo se afianzan nuevas rutas, una nos hermana con lo pasado y la otra nos devuelve lo perdido.

Kush Beggi, Bukhara, 1905-1915. Sergei Prokudin-Gorskii

El bisturí del tiempo

5 de agosto de 2009 7:00
Por Sergio Jaén Lara

 

Y he aqui que estas alas que recuerdo remontando el vuelo, aparecen ante mi inmóviles, sostenidas por hilos invisibles como siempre imaginé, y todavía no puedo asegurar que esto que veo sea cierto.
Procuré tu derrota, ingeniando el dique que tu fluir detuviera, e inesperada mi pirríca victoria acaeció entre las láminas de este bisturí, que a ti tiempo, disecciona y almacena.
El gusto amargo del arrepentimiento abrazó un tiempo mis labios. Me preguntaba sobre mi derecho a desvirgar que único y sutil ante nuestros ojos aparece,…, derecho a cortar el vuelo de las cigüeñas e interrumpir la carrera de los zorros, a desposeer a lo visible de su momento y su lugar.
¿Debería serme permitido el escudriñar entre los límites del tiempo y la percepción?
Soy yo el que abre la veda, esa debe ser mi responsibilidad y puede que también mi pena.
Al fin y al cabo puede que todo forme parte de un sueño maravilloso y que ni el tiempo ni el movimiento existan.
Ahora lo único que lamento es no haber registrado la compañía de aquellos que amé y ya no existen, congelar sus risas, sus ademas, sus bailes, congelar su vida para que siempre me acompañen, su imagen no trascenderán mi memoria como su tacto no sobrepasó jamás mi piel.

 

ottoanschutz-2

“Y he aquí que estas alas que recuerdo remontando el vuelo, aparecen ante mi inmóviles, sostenidas por hilos invisibles como siempre imaginé, y todavía no puedo asegurar que esto que veo sea cierto.

Procuré tu derrota, ingeniando el dique que tu fluir detuviera, e inesperada mi pirríca victoria acaeció entre las láminas de este bisturí, que a ti tiempo, disecciona y almacena.

El gusto amargo del arrepentimiento abrazó un tiempo mis labios. Me preguntaba sobre mi derecho a desvirgar lo  que único y sutil ante nuestros ojos aparece, el derecho a cortar el vuelo de las cigüeñas e interrumpir la carrera de los zorros, a desposeer a lo visible de su momento y su lugar.

ottoanschutz-1

¿Debería serme permitido el escudriñar entre los límites del tiempo y la percepción?

Soy yo el que abre la veda, esa debe ser mi responsibilidad y puede que también mi pena.

Al fin y al cabo puede que todo forme parte de un sueño maravilloso y que ni el tiempo ni el movimiento existan.

Ahora lo único que lamento es no haber registrado la compañía de aquellos que amé y ya no existen, congelar sus risas, sus ademas, sus bailes, congelar su vida para que siempre me acompañen, su imagen no trascenderá mi memoria como su tacto no sobrepasó jamás mi piel.”

(Ottomar Anschutz inventó el obturador de cortinilla en 1882).

Van Gogh y la fotografía

7 de noviembre de 2008 20:15
Por Emilio Hernández

Carta de Vincent a Wilhelmina van Gogh

(19 Septiembre 1889)

….Siempre he pensado que las fotografías son abominables, no puedo tenerlas alrededor, particularmente las de las personas que conozco y amo. Esos retratos fotográficos se marchitan mucho más pronto que nosotros mismos, mientras que el retrato pintado es una cosa que es perdurable, hecho con amor y el respeto por el ser humano que se retrata ….

Van Gogh escribió estas palabras a su hermana Wilhelmina en una época en la que los pintores se valían muchas veces de fotografías para realizar sus retratos. Mi admirado pintor holandés que tanto y tan bien manejó los vivos colores, no soportaba ver retratos en blanco y negro. Lamentablemente nunca llegó a poder disfrutar de la fotografía en color.

Parece que Vincent, un apasionado en todo lo que hacía, defendía con esa frase una mayor dedicación, “amor y respeto” en los retratos pictóricos que en los fotográficos. Si tenemos en cuenta la diferencia de tiempo que se necesita para realizar un retrato en pintura y en fotografía, quizás lleguemos a entender el sentimiento de Van Gogh a este respecto.

Esa animadversión del pintor hacia el retrato fotográfico hizo que apareciese de espaldas en la única fotografía que se tiene de él ya adulto.

Historia en Alta Resolución

22 de junio de 2008 6:55
Por Sergio de la Torre

Shorpy no es un photoblog al uso, las fotografías que muestran en muchos casos tienen un saco de años, aunque permanecen en el acervo fotográfico. Me ha parecido muy interesante por varias cuestiones, pero principalmente por tener accesible parte de la memoria histórica fotográfica y por estar disponibles las fotos en alta resolución para disfrutarlas mejor. Autores como Palmer, Adams, Lange o Evans en grande. Haluros bien ordenados.

Shorpy | The 100 Years Old Photo Blog

Los genios de la fotografía en Odisea

8 de marzo de 2008 16:30
Por Emilio Hernández

Aquellos que disfruten de alguna plataforma de televisión digital están de enhorabuena porque el canal Odisea ha programado para este mes de Marzo una serie de documentales sobre la historia de la fotografía.

Desde los comienzos en el siglo XIX hasta los últimos avances tecnológicos en la materia. Además, se incluyen en estos documentales interesantes entrevistas con fotógrafos de reconocimiento mundial.

Esta es la programación detallada:

UN JUEGO DE SOMBRAS
Fecha de emisión: Martes 11, 21:00h
Miércoles 12, 7:00/13:00h

¿ARTE DEFINITIVO?
Fecha de emisión: Viernes 14, 21:00h
Sábado 15, 7:00/13:00h

¿EN EL LUGAR CORRECTO, A LA HORA ADECUADA?
Fecha de emisión: Martes 18, 21:00h
Miércoles 19, 7:00/13:00h

PELÍCULAS DE PAPEL
Fecha de emisión: Viernes 21, 21:00h
Sábado 22, 7:00/13:00h

TESTIGOS DE VIDAS PRIVADAS
Fecha de emisión: Martes 25, 21:00h
Miércoles 26, 7:00/13:00h

JUICIOS INSTANTÁNEOS
Fecha de emisión: Viernes 28, 21:00h
Sábado 29, 7:00/13:00h

L. M. Daguerre (1787-1851)

24 de febrero de 2008 15:01
Por Sergio de la Torre

Daguerre

Como ya comenté hace unas semanas, Louis Jacques Mandé Daguerre es considerado padre de la fotografía junto a Niépce.

Daguerre era pintor y escenógrafo teatral en su juventud. Creó un invento llamado diorama que producía una serie de imágenes en movimiento proyectadas en un papel translúcido. Usó la cámara oscura para crear perspectiva y luz natural, aunque pronto sustituyó la cámara oscura por una cámara con objetivo. Intentó sn éxito tratar de congelar las imágenes del diorama, pero no pudo y en 1827 contactó con Niépce.

Seguir leyendo »

Los Negativos Perdidos de Robert Capa

27 de enero de 2008 16:16
Por Sergio de la Torre

Robert Capa

Al marcharse a América dejó en Paris su laboratorio con todo su material (entre ellas 3 cajas con más de 3000 fotografías de la Guerra Civil Española). Robert Capa había asumido que había perdido este trabajo tras la invasión Nazi en la II Guerra Mundial, pero lo cierto es que esos negativos sobrevivieron y estuvieron en custodia de Francisco Javier Aguilar González, general y diplomático mexicano a las órdenes de Pancho Villa. No se sabe cómo llegaron a sus manos, pero lo cierto es que Aguilar se dedicó a una labor de recuperación de documentos y objetos de la II Guerra Mundial. A finales de los 90 la familia de Aguilar vendió la casa del ya difunto (1967) y aparecieron las 3 cajas. Ahora las cajas ha llegado al Centro Internacional de Fotografía (fundado por Cornell Capa, hermano de Robert) en Manhattan.

La aparición de estas fotos reabre el eterno debate sobre la autenticidad de la famosa foto del miliciano abatido en Cerro Muriano sobre si era realmente una situación real o escenificada. La duda al parecer no se va a resolver, al menos de momento, pues el negativo y las fotografías de ese rollo no están entre las más de 3000 aparecidas.

Los negativos contenidos en las cajas son autoría del propio Capa, de Gerda Taro (fotógrafa y compañera del propio Capa) y David Seymour, más conocido como Chim (co-fundador de Magnum) y se da la circunstancia de que algunas fotografías atribuidas tradicionalmente a Robert Capa serían en realidad de Gerda Taro.

La tapa de una de las cajas tiene la descripción del contenido de cada uno de los rollos de la misma, con anotaciones hechas en una mezcla de Francés y Español sobre lugares, batallas y personajes de la contienda (Lorca, la Pasionaria, Largo Caballero, Azaña, etc…), lo que puede a ayudar a ubicar mucho mejor sus fotografías en el contexto de la guerra, tanto geográfica como temporalmente. En el enlace que he dejado podéis ver las anotaciones en alta resolución.

Muy interesante este descubrimiento que ha llegado a definirse como el “Santo Grial” del trabajo de Capa.

Más información | The New York Times

J. N. Niépce (1765-1833)

15 de diciembre de 2007 12:14
Por Sergio de la Torre

Josehp Nicéphore Niépce

Primera fotografía conservada de Niépce

Joseph Nicéphore Niépce es considerado, junto a Louis Jacques Mandé Daguerre, padre de la fotografía. Niépce era químico y litógrafo y trató de obtener un método para transferir imágenes a las placas litográficas por medio de luz y después continuó experimentando con la camera obscura.

De la misma forma que Thomas Wedgewood antes que él (1805), Niépce utilizó una sal de plata (cloruro) en 1816, pero le desconcertó el obtener una imagen con los tonos invertidos que no era capaz de fijar antes de que desapareciera (Niépce no conocía el descubrimiendo de Wedgewood, que al contrario sí sabía de la capacidad de las sales de plata para oscurecerse a la luz, gracias a los estudios de Schulze en 1727)

Desalentado Niépce buscó la forma de obtener una imagen positiva directamente y en 1822 experimentó con el betún de Judea. Esta sustancia oleosa se disuelve con aceite de lavanda pero se endurece al exponerse a la luz. Cubrió un vidrio con una solución de aceite y betún y puso por el otro lado un papel grabado que había engrasado para hacerlo transparente. Una vez expuesto a la luz lavó el cristal con aceite de lavanda y trementina, lo que eliminó las zonas de la disolución no expuestas y dejó las endurecidas con lo que consiguió una imagen negativa pero fijada del grabado.

Después usó placas de peltre como soporte para la solución sensible y en 1826 consiguió realizar la primera fotografía con una cámara. Llamó a su invento heliografía (del griego, helios = sol). Al año siguiente viajó a Inglaterra para promocionar su invento, pero fue recibido con indiferencia. Allí conoció a Daguerre con quien en 1829 firmó un contrato para colaborar en la mejora de su invento, después de la desilusión sufrida.

En 1833 muere sin haber conseguido mejorar el proceso heliográfico. A Niépce se le reconoce por su papel de socio de Daguérre, pero la Heliografía quedó ensombrecida al aparecer el Daguerrotipo unos años después. Así el invento de Niépce quedó sin continuidad ni evolución, en vía muerta