La vida saltando
29 de Agosto de 2008 11:29
Por Emilio Hernández
Hay un momento de importancia máxima en la vida de todo fotógrafo. Es algo por lo que inevitablemente debe pasar. Un suceso en su carrera que tarde o temprano siempre llega. Se trata del instante irremediable en que decide “dar el salto”.
Al igual que existe un antes y un después a cumplir los 18 años o a perder la virginidad, cuando un fotógrafo “da el salto” se transforma, madura y ya no es el mismo. Lo bueno del asunto es que si bien sólo podemos cumplir 18 años en una ocasión y perder la virginidad en otra, “el salto” se puede dar muchas veces. De hecho conozco fotógrafos que saltan una o dos veces al año. No están a gusto ni satisfechos con su salto anterior y vuelven a saltar.
No tengo muy claro si el salto es para avanzar hacia delante o para subir hacia arriba pero parece ser arriesgado y peligroso a juzgar por las frases de temor y preocupación que se dicen antes de saltar:
“…ver si me podéis ayudar en la decisión de dar el “gran salto” a una cámara réflex digital…”
“… ¿qué réflex me compro para dar el salto?…”
“…estoy pensando en dar el salto a full frame y comprarme la 5D…”
“…voy a dar el salto de analógico a digital y tengo dudas…”
Tampoco tengo claro si el salto se produce cuando pasamos de usar cámara compacta a réflex, cámara amateur a profesional, cámara analógica a digital, etc. La cosa es “dar el salto”, da igual hacia donde sea, lo importante es saltar.
Si eres fotógrafo, salta lejos, salta muchas veces, no dejes nunca de saltar. Y a cada salto que realices, difúndelo entre los demás, publica la historia de tu salto y siéntete orgulloso de haberlo hecho.


